El Partido Popular se alinea con el discurso de Vox y acusa al Gobierno de coalición de utilizar la concesión de pasaportes a descendientes como «ingeniería electoral».
MADRID.— El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha sembrado públicamente dudas sobre el impacto de la conocida como ‘ley de nietos’ (Ley de Memoria Democrática), sugiriendo que la concesión de la nacionalidad española a los descendientes de los exiliados del franquismo podría estar utilizándose de manera partidista para alterar el censo de votantes en el extranjero.
Con este movimiento, el PP se une formalmente a las denuncias previas de Vox, formación que ha llegado a solicitar la suspensión del voto por correo exterior al considerar que el incremento de nuevos pasaportes responde a una estrategia de «ingeniería electoral» diseñada desde el Palacio de la Moncloa para favorecer los intereses del bloque de la izquierda.
Un giro respecto al discurso histórico del PP
La actual postura de la dirección nacional de los populares contrasta sensiblemente con el posicionamiento que la formación, y el propio Feijóo, mantuvieron en el pasado. Durante años, y especialmente a lo largo de su etapa al frente de la Xunta de Galicia —una de las comunidades autónomas con mayor tasa de emigración a Latinoamérica—, el dirigente del PP defendió de manera activa y abierta la flexibilización de los requisitos para que los descendientes de españoles pudieran obtener la nacionalidad.
En sus múltiples viajes oficiales a países como Argentina, Uruguay o Venezuela, Feijóo llegó a abanderar las campañas de nacionalización masiva, considerándolas un «acto de justicia histórica» con la diáspora.
El foco en el voto exterior (CERA)
Sin embargo, el fuerte incremento en las solicitudes y la proximidad de futuros escenarios electorales han transformado el debate técnico en un duro enfrentamiento de estrategia política. Desde Génova se insiste ahora en la necesidad de «analizar con rigor» el ritmo de inscripciones en el censo de residentes ausentes (CERA).
Mientras que el Ejecutivo defiende que se están limitando a aplicar una ley parlamentaria encaminada a restituir los derechos de los descendientes del exilio, el bloque de la oposición insiste en que la falta de controles rigurosos en los consulados de determinados países puede prestarse a la introducción masiva de nuevos electores sin arraigo real, lo que a la postre podría acabar decantando el reparto de escaños en provincias con márgenes de voto muy ajustados.
















