BOSTON – Cinco días después del histórico varapalo que supuso la eliminación de Brasil ante Noruega en los octavos de final del Mundial, Vinicius Jr. ha roto su silencio. El delantero del Real Madrid, que abandonó el torneo completamente devastado, ha publicado una emotiva carta en sus redes sociales, acompañada de una simbólica fotografía en blanco y negro en la que aparece tendido sobre el césped tras el pitido final.
A pesar de haber sido el gran referente ofensivo de la Canarinha durante la cita mundialista, firmando tres goles y dos asistencias, el extremo asumió el golpe y quiso dar la cara ante la afición tras casi una semana de aislamiento mediático en la que reconoció haber necesitado tiempo para asimilar el fracaso.
«Caer en octavos es un sentimiento difícil de explicar»
En el texto íntegro, el futbolista expresa la profunda frustración que arrastra el vestuario tras no cumplir con las expectativas del país. «Casi cuatro años después, vuelvo a pensar qué escribir tras una frustración en un Mundial», arranca el jugador, recordando el dolor de citas pasadas.
«He visto a muchísimas personas de todas las edades apoyándome y abrazando nuestro sueño, y sería injusto permanecer en silencio. Pero necesitaba unos días para reflexionar», confiesa. Vinicius recalca el peso de liderar a su selección: «Vestir la camiseta de la selección es el mayor orgullo de mi vida, y caer en unos octavos de final de un Mundial es un sentimiento muy difícil de explicar. Sé cuánto me preparé, cuánto me concentré y cuánto deseaba esto por vosotros y por mi familia».
El delantero concluye su comunicado pidiendo disculpas a la afición, pero dejando una puerta abierta a la esperanza: «La sensación de frustración es enorme. Teníamos un grupo lo suficientemente fuerte como para llegar mucho más lejos y no lo conseguimos. Pido perdón y lucharé por nuestro sueño de volver a lo más alto del mundo».
La polémica del penalti respetado
La eliminación de Brasil no estuvo exenta de debate en el plano táctico. Durante el encuentro ante Noruega, con el marcador reflejando un tenso $0-0$, el combinado sudamericano dispuso de una pena máxima a favor. Muchos ojos se posaron sobre Vinicius, la gran estrella del equipo, pero el futbolista no ejecutó el tiro.
La responsabilidad recayó finalmente en Bruno Guimaraes —el lanzador designado de forma oficial por el cuerpo técnico comandado por Carlo Ancelotti—, quien erró el disparo ante el guardameta noruego. En la zona mixta posterior al choque, Vinicius ya quiso zanjar cualquier amago de polémica asegurando que en ningún momento eludió la presión, sino que se limitó a respetar de forma estricta las órdenes y la estrategia preestablecidas por los entrenadores.















