La gran final del Mundial de 2026 en Nueva York contará con la máxima representación institucional del Estado español. Moncloa ha confirmado oficialmente al diario AS que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se desplazará este domingo al MetLife Stadium para presenciar el trascendental encuentro en el que la Selección Española se disputará la corona mundialista frente a la Argentina de Leo Messi.
Sánchez compartirá palco de autoridades con miembros de la Familia Real española y con el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, en una de las citas deportivas más esperadas de la década.
Un viaje encajado a contrarreloj por motivos de agenda internacional
La presencia del jefe del Ejecutivo español en Nueva York estuvo en el aire hasta el último momento debido a un importante compromiso diplomático. Solo un día después del partido, el lunes, Sánchez tiene programado un viaje oficial a Argelia para participar en un foro económico de alto nivel y reunirse con el presidente argelino, Abdelmayid Tebboune.
Este viaje marca un hito en la política exterior española, al tratarse de la primera visita oficial del presidente al país del Magreb desde el año 2020, tras un prolongado periodo de distanciamiento diplomático. Pese a la exigencia de las fechas, Moncloa ha logrado encajar la logística para que el presidente pueda arropar a la Roja sobre el césped neoyorquino antes de volar rumbo al norte de África.
Palco presidencial y acompañamiento ministerial
La final del domingo no solo será un acontecimiento deportivo, sino también un gran foco de atención diplomática y social:
- Palco VIP en el MetLife: Sánchez y la representación de la Corona española coincidirán con el anfitrión estadounidense, Donald Trump, a la espera de que la Casa Blanca confirme si asistirán también la primera dama, Melania Trump, o alguno de sus hijos.
- Comitiva española: Aunque los detalles del viaje se están terminando de perfilar, se da por segura la presencia de Milagros Tolón, ministra de Educación, Formación Profesional y Deportes, quien ya acompañó y vibró con la Selección Española durante el partido de semifinales.
Con la confirmación de la asistencia del presidente y la Corona, España se vuelca institucionalmente con un equipo que está a solo 90 minutos de volver a hacer historia y bordar la segunda estrella en su escudo.
















