La Guardia Civil sospecha que despegó desde la vertiente marroquí y tocó tierra en la zona del mirador antes de darse a la fuga. El método se consolida como una de las vías de entrada clandestina más arriesgadas.
En pleno despliegue de seguridad y con la frontera terrestre fuertemente blindada a ambos lados del perímetro, una nueva incursión migratoria ha vuelto a poner a prueba los dispositivos de vigilancia en Ceuta. Un migrante de origen subsahariano logró cruzar desde Marruecos hasta la ciudad autónoma utilizando un parapente, completando una trayectoria que se inició en la zona montañosa de la Mujer Muerta y culminó en la vertiente ceutí.
El trayecto fue grabado en vídeo y difundido por FAROTV en la noche del sábado. Según las investigaciones del Instituto Armado, existen fundadas sospechas de que el piloto logró tomar tierra en las inmediaciones del mirador de Benzú, punto desde el que habría emprendido la huida a pie antes de que las patrullas lograran su localización.
Una modalidad de cruce de alto riesgo en aumento
Este suceso pone de manifiesto la consolidación de un método de entrada clandestina caracterizado por su extrema peligrosidad. Apenas unos días antes de este incidente, otro joven perdió la vida en el mar tras precipitarse al agua cuando intentaba realizar una travesía similar, a pesar de las maniobras de rescate desplegadas por el Servicio Marítimo de la Guardia Civil.
Fuentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado confirman que este tipo de incursiones aéreas se han convertido en una práctica estructurada y ensayada por las redes de tráfico de personas, y prevén que su uso pueda intensificarse ante el incremento del control policial en los espigones y el perímetro fronterizo terrestre.
Antecedentes del fenómeno
Aunque los primeros indicios de esta modalidad en la zona se remontan a contenidos compartidos por los propios migrantes en plataformas como TikTok, los registros oficiales de la Benemérita documentaron los primeros intentos confirmados en Ceuta en el otoño de 2025.
El primer cruce formalmente constatado mediante este sistema en la ciudad autónoma tuvo lugar el 3 de octubre de 2025, seguido de posteriores tentativas también documentadas por la Guardia Civil. Esta técnica, que ya contaba con antecedentes en la ciudad de Melilla, demuestra la constante adaptación de las vías de tránsito irregular frente a los operativos de contención fronteriza.
















