La música internacional despide a una de sus figuras más queridas y trascendentes. Dolly Parton, leyenda indiscutible de la música country e icono de la cultura estadounidense, ha fallecido este martes a los 80 años de edad en Nashville, Tennessee.
La cantante murió rodeada de sus seres queridos en el Centro Oncológico Vanderbilt-Ingram tras afrontar una breve batalla contra un cáncer que mantuvo lejos del foco público, según confirmó la propia familia a la revista People. La noticia del fallecimiento fue comunicada de manera oficial a través de las redes sociales de la artista por Bryan Seaver, sobrino de Parton y jefe de su equipo de seguridad durante más de dos décadas, cargo que heredó de su padre, Larry.
«Este anuncio en vídeo es algo que Dolly me pidió hace años, antes de que pudiera asimilarlo por completo como una realidad futura», explicó Seaver al hacer público el mensaje que marca el punto final a la trayectoria de una artista universal. La familia de la intérprete de clásicos como Jolene, que ejerce actualmente la representación de su patrimonio, no ha precisado la tipología exacta de la neoplasia que padecía la ganadora de 11 premios Grammy. En la nota emitida se subraya y pone en valor el incalculable legado de una vida dedicada por completo a transmitir «alegría, risas, esperanza e integridad» en cada uno de sus proyectos artísticos y personales.
Apartada de los focos por problemas de salud
En los últimos meses, el estado de salud de Dolly Parton había generado inquietud tras una progresiva reducción de sus intervenciones públicas. La cantante decidió cancelar y posponer su residencia de conciertos en Las Vegas prevista para septiembre, un alejamiento de los escenarios que se produjo pocos meses después de la muerte de su marido, Carl Dean, con quien estuvo casada durante décadas. La artista prefirió mantenerse al margen de la esfera pública para centrarse en un deterioro físico sobre el que declinó hacer precisiones en aquel momento.
Su última aparición presencial en un evento público tuvo lugar el pasado mes de junio con motivo de la inauguración de su estación de servicio para camiones, la Tennesseean Travel Stop. Anteriormente, en el mes de marzo, la estrella había visitado su parque temático Dollywood coincidiendo con la apertura de su 41ª temporada, momento en el que aprovechó para trasladar un mensaje directo a sus seguidores sobre su estado de salud. En las fechas previas, Parton había optado por participar de forma virtual en la entrega del Óscar honorífico que le fue concedido en noviembre, así como ausentarse en enero de la gala de celebración de su 80 cumpleaños organizada en el histórico Grand Ole Opry de Nashville.
«A principios de los 80, estuve deprimida durante varios meses por problemas ginecológicos, y también tenía problemas de peso en ese entonces, así que no es que no haya pasado por momentos difíciles con mi salud», manifestó la propia cantante en unas declaraciones concedidas semanas atrás a People, en las que rememoró anteriores baches asistenciales en su trayectoria vital.
Compromiso filantrópico y el deseo de un funeral privado
Más allá de sus incontables éxitos musicales y de situarse como un icono global, la trayectoria de Dolly Parton destacó por una intensa y sostenida labor de mecenazgo y filantropía. Su compromiso con las causas sociales quedó patente a través de iniciativas emblemáticas como la Biblioteca de la Imaginación, una fundación que ha distribuido cientos de millones de libros infantiles para fomentar la lectura en el ámbito internacional, o su apoyo financiero directo a las investigaciones científicas que posibilitaron el desarrollo de vacunas contra la COVID-19.
Tras la confirmación de su deceso, los allegados de la cantante han comunicado que, por expreso deseo de la artista, sus honras fúnebres se llevarán a cabo con un carácter estrictamente restringido. Sus familiares más cercanos organizarán un pequeño servicio privado en su memoria para despedirla alejados de la atención mediática.
Asimismo, la representación de la cantante ha invitado a sus seguidores, admiradores y amigos de todo el mundo a rendirle tributo mediante mensajes de homenaje en las redes sociales o a través de su portal web oficial. Para preservar el espíritu solidario que marcó su existencia, la familia ha solicitado de manera expresa que, en lugar de enviar coronas o flores, quienes deseen honrar la memoria de la artista realicen donaciones económicas a la Biblioteca de la Imaginación.














