Varias familias ceutíes pernoctan frente a la Delegación del Gobierno exigiendo actuaciones sobre los asentamientos en la playa, en un clima de creciente tensión previo a la llegada del ministro Fernando Grande-Marlaska.
CEUTA. – La protesta instalada a las puertas de la Delegación del Gobierno en la céntrica Plaza de los Reyes de Ceuta promete prolongarse de forma indefinida. Varias familias de la ciudad autónoma —al menos ocho durante la última madrugada— han acampado en la explanada como medida de presión frente a la crisis migratoria y de convivencia que se vive en el litoral.
Los manifestantes afirman que no levantarán el asentamiento hasta que la representación gubernamental tome medidas drásticas sobre el grupo de migrantes concentrado en la playa de El Trampolín.
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«Hasta que devuelvan al último migrante»
Los portavoces de la protesta han expresado con firmeza su intención de mantener la ocupación del espacio público frente al edificio institucional
La acampada, que ya ha sido bautizada por los vecinos como un «mini Trampolín», busca visibilizar el malestar ciudadano por los altercados, alteración del orden y situaciones de tensión vividas en las inmediaciones del litoral ceutí durante las últimas jornadas.
Poblada víspera ante la visita de Grande-Marlaska
La permanencia de las tiendas de campaña y los manifestantes en la Plaza de los Reyes cobra una especial trascendencia política al coincidir con la llegada a la ciudad del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.
Está previsto que el titular de Interior atienda a los medios de comunicación precisamente en el vestíbulo principal de la Delegación del Gobierno, a escasos metros de la zona donde permanecen concentradas las familias. Este hecho añade una notable presión mediática e institucional sobre la gestión de la seguridad ciudadana y el control migratorio en Ceuta.








