La jueza de Badajoz, Beatriz Biedma, ha acudido a declarar ante la Audiencia Nacional para denunciar una campaña de acoso y persecución que considera insólita. En el centro de esta situación se encuentra el exjuez Luis Sáenz de Tejada, quien utiliza su canal de YouTube para hostigarla de manera continua mientras ella investiga el caso de David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
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El exjuez Sáenz de Tejada, quien ya cuenta con una condena previa por maltrato y amenazas contra su exmujer, también jueza, ha trasladado su hostigamiento al entorno digital. Actualmente, gestiona un canal de YouTube con más de 76.000 suscriptores desde el que difunde vídeos injuriosos contra Biedma.
Historial de violencia de Sáenz de Tejada
El historial de Luis Sáenz de Tejada incluye una condena por «violencia psíquica habitual en el ámbito de la violencia de género y tres delitos de amenazas» contra su exmujer. A pesar de su expulsión de la carrera judicial, Sáenz de Tejada ha mantenido una presencia pública activa a través de su canal de YouTube, donde lanza ataques contra la jueza Biedma.
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La jueza ha entregado medio centenar de vídeos grabados por Sáenz de Tejada a la Audiencia Nacional, en los que se le tilda de «violadora de derechos fundamentales» y otros términos despectivos. Además, Biedma ha relatado episodios inquietantes que buscan desestabilizar su vida cotidiana, como llamadas extrañas relacionadas con sus hijas.
Implicación de clanes criminales
La situación se complica con la implicación de un grupo de Facebook en Badajoz conocido como «Club de debates urbanos», que actúa como una estructura de vigilancia sobre la magistrada. Las investigaciones policiales han revelado contactos entre emisarios de las cloacas políticas y el clan de «los Rochos», una banda vinculada al narcotráfico en Badajoz.
Según el testimonio de la jefa del clan, la propuesta inicial consistía en «ir físicamente contra la jueza» para apartarla del caso. A pesar de la presión, la jueza Biedma ha asegurado que este acoso no altera su independencia ni frena las investigaciones, que continúan su curso en los tribunales.








