MADRID — El trabajador del centro de control de Adif que dio la instrucción al tren AVE de reanudar la marcha con «circunstancias normales» se ha acogido a su derecho de negarse a declarar ante la Policía Judicial de la Guardia Civil. El empleado se encuentra bajo el foco de la investigación judicial y de las críticas políticas tras el trágico accidente ferroviario ocurrido en Urda (Toledo).
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Claves de la negativa y foco de las pesquisas
- Silencio ante la Guardia Civil: El controlador ha optado por no prestar declaración por el momento en el marco de las diligencias instruidas por el Juzgado de Ordaz, que mantiene la causa bajo secreto de sumario.
- Señalamiento político: Este operario ha sido apuntado directamente por el ministro de Transportes, Óscar Puente, como el principal responsable institucional y operativo de la orden impartida tras la caída temporal del sistema automático de señalización (LZB), momento en el que el control pasó a gestionarse de forma manual.
- Contradicciones ministeriales: Diversos sectores han recordado que la propia documentación oficial del Ministerio de Transportes especifica que los sistemas de la red ferroviaria de alta velocidad están diseñados teóricamente para garantizar la seguridad activa aun cuando se produzcan errores humanos operativos.
Reacción de los sindicatos y estado de la investigación técnica
Ante la presión sobre el trabajador, sindicatos del sector ferroviario como CCOO, UGT y Semaf han salido en defensa de la plantilla, exigiendo que no se utilice al último eslabón de la cadena de mando como un «chivo expiatorio» o cabeza de turco.
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Los compañeros del Centro de Control de Atocha han denunciado asimismo la elevada presión asistencial, las condiciones de fatiga crónica y la escasez de refuerzos operativos en situaciones críticas. En paralelo, los equipos de la Autoridad Administrativa Independiente para la Investigación Técnica de Accidentes (AITAT) continúan analizando los registradores y evaluando los daños sobre el terreno, donde el impacto se produjo a una velocidad estimada de entre 160 y 200 km/h.











