MADRID — En pleno despliegue de precampaña para las elecciones generales del próximo 29 de noviembre, el presidente de Vox y candidato a la Moncloa, Santiago Abascal, ha fijado las prioridades de su eventual programa de gobierno, asegurando que, en caso de alcanzar el Ejecutivo, los recortes y sacrificios presupuestarios no recaerán sobre los trabajadores ni sobre las clases populares de nuestro país.
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Durante una intervención pública, Abascal ha señalado directamente como destinatarios de estos ajustes a los inmigrantes irregulares que, según sus palabras, han «invadido las fronteras», así como a la estructura de partidos políticos, subvenciones y sindicatos. Sobre estos últimos, el líder de la formación conservadora criticó duramente la convocatoria de paros y movilizaciones generales, acusándoles de haber Permanecido «callados como muertos» durante los últimos ocho años para protestar ahora «contra la oposición».
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«Es la hora de sacrificar a las estructuras subvencionadas»
«Si de Vox depende, los sacrificios no van a ser para nuestro pueblo», ha subrayado Abascal, tras recriminar al Ejecutivo de Pedro Sánchez haber «sacrificado bastante» el futuro de los jóvenes, pensionistas y familias. Frente a ese modelo, el candidato de Vox ha propuesto rediseñar el gasto público dirigiéndolo contra el entramado institucional y partidista.
«Ahora es la hora de sacrificar a los partidos políticos, a los sindicatos, a los subvencionados y a todos aquellos que están viviendo de una política criminal y de una política corrupta de este Gobierno», aseveró ante sus simpatizantes.
Con la vista puesta en la cita electoral del 29-N, el líder de Vox ha animado al electorado a acudir a las urnas con «tranquilidad» y con la «ilusión y esperanza» de que España no está condenada a mantener el rumbo político y económico de la última legislatura.












