El ministro español de Exteriores insiste en que el alto el fuego debe incluir al Líbano y rechaza tajantemente cualquier intervención de la OTAN en el conflicto.
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha hecho hoy un llamamiento directo al régimen de Irán para que acuda a la mesa de negociación en Islamabad (Pakistán). El encuentro, previsto para mañana con Estados Unidos, busca poner fin a la escalada bélica en Oriente Medio, aunque Teherán ha condicionado hasta ahora su asistencia a la aplicación de un alto el fuego efectivo en el Líbano.
Durante su comparecencia en el Senado, Albares ha defendido la necesidad de que Irán participe «de buena fe» para que cualquier tregua pase a ser permanente. No obstante, el ministro ha dado la razón a una de las exigencias iraníes al afirmar que «Líbano tiene que estar incluido» en el acuerdo de cese de hostilidades.
Críticas a Israel y la situación en el estrecho de Ormuz
El jefe de la diplomacia española se ha mostrado muy crítico con la actitud del Gobierno de Benjamín Netanyahu. A pesar de que Israel anunció negociaciones directas con el Líbano, Albares ha señalado que «los anuncios no sirven si no van acompañados de acciones», denunciando que los bombardeos sobre territorio libanés se han mantenido durante toda la madrugada.
En su intervención, ha calificado de «inaceptable» el nivel de violencia y la violación del derecho internacional humanitario por parte de Israel, pero también ha exigido el cese de los ataques de Irán hacia los países del Golfo y de Hizbolá contra Israel. Asimismo, ha reclamado la reapertura inmediata del estrecho de Ormuz para garantizar un flujo comercial seguro.
La OTAN queda fuera del conflicto
Albares ha querido zanjar el debate sobre una posible intervención de la Alianza Atlántica en la zona, una opción que el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, no descartó tras reunirse con Donald Trump. El ministro ha sido tajante:
«La OTAN no tiene ninguna participación en esta guerra y no participará. Oriente Medio no está dentro de su radio de acción.»
Esta postura choca con las recientes presiones del presidente estadounidense, quien ha llegado a calificar de «cobardes» a los aliados europeos por no involucrarse en un plan para asegurar el paso por el estrecho de Ormuz.
Tensión política por la retención de un «casco azul»
En clave nacional, el ministro ha exigido una disculpa pública al Partido Popular. La controversia surge tras las declaraciones de la portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz, quien restó importancia a la retención de un militar español de la FINUL por parte del ejército israelí el pasado martes. Muñoz llegó a comparar el incidente con las retenciones que sufre cualquier ciudadano en controles de tráfico.
Albares ha calificado estas palabras de «vergüenza profunda», recordando que un soldado bajo bandera de la ONU goza de «inviolabilidad total» y que a un militar español «no se le toca ni un solo segundo». El casco azul fue liberado tras menos de una hora gracias a una protesta enérgica del Gobierno español ante Israel y Naciones Unidas.


















