La confesión del empresario Víctor de Aldama se convierte en el eje central del juicio por corrupción. Documentos, grabaciones y testimonios confirman el pago de comisiones, el uso de pisos de lujo y la presunta connivencia del presidente del Gobierno.
MADRID – Lo que comenzó como una investigación sobre mascarillas se ha transformado en la «traca final» de un escándalo que sacude los cimientos del Ejecutivo. Víctor de Aldama, tras salir de prisión preventiva, ha pasado de ser un investigado silencioso a convertirse en el principal delator de una red de corrupción que, según sus declaraciones, operaba con conocimiento de las más altas esferas del Estado.
La «X» del caso: «Estoy al corriente de todo»
El punto más crítico de la confesión de Aldama sitúa a Pedro Sánchez en el centro de la diana. El empresario sostiene que, durante un encuentro privado en el Teatro La Latina —donde se tomó la ya famosa fotografía de ambos—, el presidente le agradeció su gestión y admitió estar «al corriente de todo».
Aunque el Gobierno ha calificado estas declaraciones como una «inventada», la Fiscalía Anticorrupción parece otorgarles crédito: ya se ha aplicado una rebaja considerable en la petición de pena para Aldama debido a su colaboración y a la aportación de documentos que corroboran sus palabras.
Las pruebas que cercan a la antigua cúpula
La investigación judicial ya no solo se basa en testimonios, sino en evidencias físicas que han desmontado las defensas de los implicados:
- Comisiones en metálico: Aldama cifra en más de 4 millones de euros los pagos realizados a José Luis Ábalos y Koldo García. Las pesquisas confirman que ambos manejaron grandes cantidades de efectivo de origen desconocido.
- Amaños en Transportes: Se han localizado manuscritos y grabaciones donde se detalla el reparto de obras públicas a cambio de mordidas. En una de las cintas, Koldo García aseguraba a Ábalos que un contrato amañado les «garantizaría la jubilación».
- El piso de la Castellana y el chalé: Se ha acreditado la existencia de un contrato de alquiler con opción de compra de un piso de lujo en el Paseo de la Castellana para Ábalos a mitad de precio, así como el pago del alquiler de un apartamento para su expareja.
- El «cupo vasco» de Santos Cerdán: Aldama señala al ex secretario de Organización del PSOE por participar en manejos de contratos a través de una constructora y por el cobro de sobres con efectivo.
«Que no se preocupe, que va a tener pruebas de todo lo que se ha dicho», advirtió Aldama al salir de Soto del Real. Un año después, las grabaciones y documentos parecen darle la razón.
Ramificaciones en Hacienda y el «Delcygate»
La confesión no se limita a Transportes. El empresario también ha destapado favores fiscales, como el aplazamiento de una deuda tributaria gestionado privilegiadamente por el jefe de Gabinete de María Jesús Montero.
Además, ha aportado luz sobre el polémico aterrizaje de Delcy Rodríguez en España y ha documentado su colaboración con servicios de inteligencia internacionales (FBI y CIA), lo que añade una capa de complejidad geopolítica al caso.
¿Hacia el desenlace final?
La Justicia se enfrenta ahora al reto de confirmar si las pruebas entregadas por Aldama son suficientes para alcanzar la «X» del caso. Con el Supremo ya considerando el piso de la Castellana como un indicio poderoso de cohecho, el cerco sobre el entorno del presidente se estrecha, dejando en el aire la pregunta de si este testimonio supondrá, como vaticina el empresario, el fin de la actual legislatura.















