La gran apuesta de época de RTVE alcanza una cifra redonda en una jornada marcada por la emoción y la tensión palaciega. El inesperado apoyo de Adriano y el servicio a Martina contrasta con la preocupación de los Luján ante la inminente llegada de un emisario de la Casa Real.
La marquesina de ‘La Promesa’ se viste de gala este martes, 24 de marzo, para celebrar su capítulo 800. La ficción de Bambú Producciones para La 1 atraviesa un momento de máxima intensidad dramática tras una entrega previa definida por las reconciliaciones de Ángela con su madre y de María Fernández con Carlo. Sin embargo, la calma es solo aparente en el palacio de los Luján, donde los secretos de paternidad y las ambiciones profesionales siguen amenazando la estabilidad de la casa.
El valiente paso al frente de Martina
El eje central de este episodio histórico se sitúa en el Patronato. Martina acude a la cita sumida en el terror y es recibida con una gélida hostilidad por parte de doña Pilarcita. No obstante, el escenario cambia por completo cuando, justo antes de iniciar su exposición técnica, presencia la llegada de Adriano acompañado por Samuel, Petra y Simona.
Inspirada por este apoyo incondicional del servicio y sus allegados, Martina toma una decisión arriesgada: descarta el discurso oficial redactado por Jacobo. En su lugar, opta por hablar desde el corazón, relatando las vivencias más emotivas del refugio y cediendo la palabra a sus acompañantes. Los testimonios de los trabajadores logran conmover a los asistentes, aunque esta naturalidad no será bien recibida por la familia Luján, que reaccionará con indignación ante el cambio de planes de la joven.
Tensiones en la zona noble y un hallazgo sospechoso
Mientras tanto, en las estancias principales de palacio, la inquietud se apodera de Curro y Manuel tras confirmarse que la Casa Real enviará un emisario. Alonso, consciente de la relevancia de esta visita, intenta que Leocadia se posicione a favor de Curro, pero sus esfuerzos resultan infructuosos, aumentando la incertidumbre sobre el futuro del joven.
En el área del servicio, la desconfianza dinamita la relación entre María Fernández y Carlo. Tras descubrir que este último solicitó una casa a Manuel a sus espaldas, María confronta a su pareja con dureza, confesándole que ya no se siente segura a su lado. Por otro lado, la complicidad creciente entre Julieta y Manuel sigue generando fricciones con Ciro.
El capítulo cierra con un descubrimiento que promete agitar los cimientos del pasado: Pía, mientras realiza sus labores con la ropa de Ricardo, encuentra una octavilla del As de Copas. La aparición de publicidad del local donde trabajaba Ana abre un nuevo interrogante sobre los vínculos ocultos de los habitantes de La Promesa.



















