El expresidente advierte en un desayuno informativo de que las próximas elecciones generales serán «las más importantes de la historia democrática» porque España se juega «un cambio de sistema».
MADRID.— El expresidente del Gobierno, José María Aznar, ha asegurado este miércoles que, aunque existan sumas coyunturales en el Congreso para pedir la dimisión de Pedro Sánchez, todavía está por construirse la verdadera mayoría «capaz de derribar y superar el muro» del jefe del Ejecutivo. Una alternativa que, según sus palabras, «será nacional o no será».
Durante su intervención en un desayuno informativo organizado por Nueva Economía Fórum —donde acudió para presentar a la portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz—, Aznar ha precisado que por «nacional» entiende «una amplia mayoría centrada». A su juicio, este bloque debe tener la capacidad de convocar tanto a la derecha como a la izquierda en torno a «un propósito reconstructor de dimensión histórica».
Lo que está en juego para el país
Para el expresidente, el calendario electoral ha pasado a un segundo plano. Lo verdaderamente crucial de los próximos comicios generales no es la fecha en la que se convoquen, sino su trascendencia, llegando a calificarlos como los más determinantes desde la Transición. Aznar ha alertado de que España se juega en las urnas «un cambio de sistema, la supervivencia o la liquidación de los supuestos implícitos a la nación constitucional y la igualdad ante la ley».
Críticas a los socios de investidura y viabilidad de la censura
Haciendo una alusión directa a formaciones como Junts, Aznar ha desmarcado los últimos reveses parlamentarios del Gobierno de una alternativa real de cambio. Ha señalado que, aunque algunos partidos apoyen ahora resoluciones que piden la dimisión del presidente, su verdadero objetivo es que el PSOE «lo sustituya por otro que cumpla» con las cesiones pactadas. «Es decir, otorgar la plurinacionalidad y ampliar la amnistía», ha aseverado, tras tildar al Palacio de la Moncloa de «delegación madrileña del secesionismo».
Finalmente, el exlíder del Partido Popular ha concluido que el actual Ejecutivo se comporta como un «rehén voluntario» de sus socios independentistas y ha constatado que, con la aritmética actual del Congreso de los Diputados, no existe una mayoría real que sea capaz de «armar una moción de censura constructiva».
















