La organización, con base en Torrevieja, utilizaba hilos de pegamento para marcar casas vacías y contaba con una red de receptadores españoles para vender el botín.
MADRID | Una compleja operación conjunta entre la Policía Nacional y la Agregaduría de Interior de Georgia ha logrado desarticular una activa banda itinerante especializada en el robo con fuerza en domicilios. La redada se ha saldado con 13 detenciones y el ingreso en prisión de ocho de sus integrantes, a quienes se les atribuye la autoría de al menos 27 asaltos en ciudades como Madrid, Guadalajara, Valladolid, Ciudad Real y Valencia.
La organización, perfectamente estructurada, operaba desde su centro logístico en Torrevieja (Alicante), desde donde se desplazaban por toda la geografía española aprovechando periodos vacacionales para asaltar viviendas céntricas.
El «marcado» con hilos de pegamento
El modus operandi de la rama operativa del grupo, integrada por ciudadanos de origen georgiano, era minucioso. Antes de proceder al robo, marcaban las puertas de las viviendas elegidas utilizando la técnica del hilo de pegamento: un filamento casi invisible que se rompe si alguien abre la puerta. Si tras unos días el hilo permanecía intacto, los ladrones tenían la confirmación de que la casa estaba vacía y procedían al asalto para llevarse joyas, dinero en efectivo y relojes de lujo.
Una red mixta de robo y receptación
La investigación ha revelado que la banda funcionaba con dos ramas claramente diferenciadas:
- Rama Georgiana: Encargada de la vigilancia, el marcado de objetivos y la ejecución material de los robos con fuerza.
- Rama Española: Formada por ciudadanos locales que gestionaban la logística de los objetos sustraídos. Su función era dar salida rápida al botín a través de una red de tiendas de compraventa en Madrid y Valencia, dificultando el rastreo de las piezas robadas.
Resultados de la operación
Tras meses de seguimiento, los agentes han logrado desmantelar ambos escalones de la pirámide criminal. A los arrestados se les imputan delitos de:
- Pertenencia a grupo criminal.
- Robo con fuerza en domicilio.
- Falsedad documental y receptación.
- Resistencia y desobediencia a la autoridad.
Esta operación supone un duro golpe a las bandas itinerantes del este de Europa que aprovechan la movilidad geográfica para intentar eludir la acción de la justicia en España.















