MADRID | Mientras la presión policial se intensifica en las costas españolas, la justicia advierte de que el sistema está al borde del colapso. Jueces y magistrados de primera instancia han denunciado ante El País la alarmante falta de recursos para gestionar las macrocausas contra el narco, alertando de que, sin refuerzos urgentes, la impunidad podría ganar terreno debido a los retrasos procesales.
La premisa es clara: de nada sirve que las fuerzas de seguridad realicen grandes incautaciones si los tribunales no pueden tramitar los expedientes con la celeridad necesaria. «La lucha contra el narco también se libra en los tribunales, y ahora mismo estamos perdiendo por falta de medios», señalan fuentes judiciales.
El embudo del Estrecho y el sur peninsular
El informe pone el foco en los juzgados del Campo de Gibraltar, Cádiz y la Costa del Sol, donde el número de narcolanchas operativas (más de 600 según el Departamento de Seguridad Nacional) se traduce en una carga de trabajo inabarcable. Los jueces denuncian:
- Falta de personal especializado: Necesidad de más fiscales, letrados de la administración de justicia y funcionarios formados en delitos económicos.
- Obsolescencia tecnológica: Dificultades para gestionar el volcado de dispositivos móviles encriptados y bases de datos masivas.
- Estructuras desbordadas: Juzgados mixtos que deben atender casos de violencia de género o familia al mismo tiempo que complejas instrucciones contra clanes internacionales.
Riesgo de prescripción y libertad de capos
Una de las mayores preocupaciones trasladadas al diario es el riesgo de que las causas se dilaten tanto que los acusados acaben en libertad por el cumplimiento de los plazos máximos de prisión provisional o, en el peor de los casos, por la prescripción de los delitos.
«No es solo cuestión de jueces, es cuestión de peritos informáticos, traductores y espacios físicos adecuados para custodiar el material intervenido», detalla el reportaje. La complejidad de las redes actuales, que operan con estructuras financieras transnacionales, requiere una justicia «de vanguardia» que hoy, según los profesionales, no existe.
Un reclamo al Ministerio de Justicia
La judicatura reclama al Ministerio una reforma estructural que cree juzgados exclusivos para causas de narcotráfico y crimen organizado en zonas calientes. Advierten que el esfuerzo policial queda «cojo» si el último eslabón de la cadena —la sentencia condenatoria— se demora una década debido a la saturación administrativa.














