Casi tres semanas después de la entrada masiva registrada en Ceuta a finales de julio, las cifras sobre el número de migrantes que accedieron a la ciudad, los que permanecen en ella y los menores identificados siguen variando según la administración que las facilite. El Gobierno central mantiene que alrededor de 5.000 personas continúan en Ceuta, mientras el presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas, ha manejado estimaciones superiores y acusa al Ejecutivo de minimizar la gravedad de la situación.
La falta de un dato único se ha convertido en uno de los principales puntos de fricción política de una crisis que continúa afectando a la acogida, la sanidad, la seguridad y los servicios públicos de la ciudad.
Las primeras estimaciones oficiales situaron en más de 70.000 las personas que cruzaron irregularmente desde Marruecos durante las jornadas del 30 y 31 de julio. Desde entonces, una gran parte regresó al país vecino, pero miles siguen en territorio ceutí y numerosos procedimientos administrativos permanecen pendientes.
El Gobierno habla de unos 5.000 migrantes todavía en Ceuta
La cifra utilizada por el Ministerio del Interior sitúa actualmente en torno a 5.000 las personas que permanecen en la ciudad tras la entrada extraordinaria de finales de julio. También se han identificado más de 1.800 menores, uno de los colectivos que requiere una atención más compleja por las obligaciones específicas de protección que establece la legislación.
Vivas, sin embargo, ha cuestionado durante los últimos días las estimaciones estatales y ha defendido que la presencia real podría ser mayor. Las dificultades para realizar un censo exacto se explican, entre otros factores, porque parte de los migrantes permanece en calles, playas y asentamientos informales.
La disparidad entre cifras ha alimentado las críticas del Gobierno ceutí, que considera que todavía no se ha recuperado la normalidad pese al descenso respecto al volumen registrado inmediatamente después de la entrada masiva.
Cuatro espacios y 1.500 nuevas plazas de acogida
El Gobierno central anunció este lunes una de las medidas más importantes adoptadas hasta ahora para mejorar las condiciones de quienes permanecen a la intemperie: la creación de 1.500 nuevas plazas temporales de atención humanitaria distribuidas en cuatro espacios.
Tres de los dispositivos estarán gestionados directamente por el Estado y otro contará con participación de la Ciudad Autónoma. Entre las ubicaciones previstas figuran el aparcamiento de Loma Colmenar, instalaciones de hípica, un antiguo campo de fútbol militar y el denominado espacio del Guano.
Parte de estas instalaciones está destinada a personas solicitantes de protección internacional que se encuentran en situaciones especialmente vulnerables, incluidas muchas de las que permanecen en la playa del Trampolín.
La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, defendió la medida como parte de un dispositivo extraordinario para recuperar progresivamente la normalidad, aunque durante su visita no estableció una nueva cifra global de personas que siguen en la ciudad.
Sanidad niega el colapso, pero admite una fuerte presión
Las discrepancias también han alcanzado a la situación sanitaria.
La ministra de Sanidad, Mónica García, sostiene que no existe un colapso general del sistema sanitario de Ceuta, aunque reconoce una presión significativa en determinadas áreas y una situación humanitaria excepcional. Según los datos ofrecidos durante su visita, se ha atendido a unos 5.800 migrantes en 15 días.
García señaló que el riesgo epidemiológico para la población ceutí es bajo y lo calificó de moderado entre los propios migrantes, especialmente debido a las condiciones de hacinamiento e insalubridad existentes en algunos asentamientos improvisados.
Sanidad ha anunciado además la incorporación de más de 60 profesionales hasta finales de agosto para reforzar la capacidad asistencial.
Desde distintos sectores sanitarios de Ceuta se mantiene, sin embargo, una visión más preocupante sobre la presión soportada por los profesionales y las dificultades para atender simultáneamente la demanda habitual y la provocada por la emergencia.
Diferencias también sobre las agresiones sexuales
Otro de los asuntos que ha generado confusión es el número de agresiones sexuales denunciadas desde el comienzo de la crisis.
El Sindicato Unificado de Policía asegura que existen 15 denuncias por agresiones sexuales que están siendo tramitadas por la Policía Nacional. Por otro lado, los datos sanitarios difundidos inicialmente se referían a cinco mujeres o menores atendidas por los servicios médicos, cifras que no miden exactamente lo mismo y que pueden corresponder a registros distintos.
Además, los juzgados de Ceuta ya habían registrado al menos seis denuncias relacionadas con presuntas agresiones sexuales durante los primeros días posteriores a la entrada masiva.
La diferencia entre denuncias policiales, casos judicializados y personas atendidas sanitariamente ayuda a explicar parte de la disparidad, aunque ha vuelto a alimentar el debate político sobre la transparencia de los datos.
Ceuta reclama más medios y mayor rapidez
Vivas continúa reclamando más personal policial, recursos administrativos y mecanismos capaces de acelerar los procedimientos relacionados con las personas que permanecen irregularmente en la ciudad.
El presidente ceutí considera que una parte fundamental de la recuperación pasa por agilizar las decisiones sobre protección internacional, devoluciones y expulsiones respetando las garantías legales.
La crisis ha provocado además que siete ministros hayan solicitado comparecer en el Congreso para explicar sus actuaciones. Entre ellos figuran Fernando Grande-Marlaska, José Manuel Albares, Margarita Robles, Félix Bolaños, Mónica García, Elma Saiz y Sira Rego.
La cifra exacta sigue siendo una de las grandes incógnitas
La situación de Ceuta ha evolucionado considerablemente desde los días 30 y 31 de julio, pero todavía existen diferencias importantes entre las estimaciones de las administraciones.
El Ejecutivo central mantiene como referencia unos 5.000 migrantes todavía presentes en la ciudad, mientras desde Ceuta se han ofrecido cálculos superiores basados en la asistencia que reciben personas instaladas fuera de los recursos oficiales.
La apertura de 1.500 nuevas plazas permitirá retirar a parte de la población migrante de playas y asentamientos improvisados, pero no resuelve por sí sola una crisis cuya dimensión sigue siendo objeto de disputa casi tres semanas después.
Mientras avanzan los procedimientos de identificación, asilo y retorno, la ausencia de un recuento compartido continúa alimentando el enfrentamiento entre el Gobierno central y las autoridades ceutíes sobre el verdadero alcance de la emergencia.












