La patronal melillense califica de «insulto» que el ministro de Exteriores afirme que las aduanas funcionan con normalidad. Enrique Alcoba (CEME-CEOE) denuncia que la realidad fronteriza es nula: «No pasa ni un camión en ninguna dirección».
La brecha entre el discurso diplomático de Madrid y la realidad a pie de valla se ha vuelto a profundizar este martes. Mientras el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, insiste en que las relaciones con Marruecos atraviesan su «mejor momento histórico» y que las aduanas comerciales de Ceuta y Melilla están «abiertas y operativas», los empresarios de la ciudad autónoma han respondido con una indignación tajante.
El presidente de la Confederación de Empresarios de Melilla (CEME-CEOE), Enrique Alcoba, ha tildado las declaraciones del ministro de «falta de respeto continua». Según Alcoba, la normalidad proclamada por el Ejecutivo central es inexistente en el terreno comercial, donde la actividad de transporte de mercancías sigue paralizada de facto.
El relato oficial frente a la frontera «fantasma»
Albares ha defendido recientemente la solidez de la relación bilateral, apoyándose en cifras macroeconómicas (21.000 millones de euros en comercio global) y en proyectos conjuntos como el Mundial 2030. Sin embargo, en Melilla, la perspectiva es radicalmente opuesta:
- Sin tránsito real: La patronal asegura que, pese a las aperturas parciales anunciadas en 2025 y tras la Operación Paso del Estrecho, no existe flujo de camiones debido a la falta de seguridad jurídica y confianza.
- Asimetría fronteriza: Se denuncia que el régimen de viajeros funciona de forma unilateral; se permite la entrada de mercancía marroquí a Melilla, pero Rabat sigue bloqueando el paso de productos desde la ciudad española hacia territorio alauita.
- Falta de «valentía»: Alcoba acusa al ministro de no tener el valor de explicar la hoja de ruta real pactada con Marruecos en 2022 y de evitar visitar las ciudades autónomas para conocer de primera mano la «asfixia» económica que padecen.
Una aduana cerrada desde 2018
Es importante recordar que la aduana comercial de Melilla fue cerrada unilateralmente por Marruecos en agosto de 2018, mucho antes de la pandemia y del giro del Gobierno respecto al Sáhara Occidental. Desde entonces, la reactivación del comercio legal ha sido una de las principales promesas del Ejecutivo de Pedro Sánchez, pero los empresarios locales sostienen que las «pruebas piloto» y los anuncios oficiales no se traducen en facturación para las pymes melillenses.
Para el empresariado local, el cartel de «abierto» que exhibe Exteriores es puramente retórico. Sin un compromiso firme por parte de Marruecos para permitir el paso de mercancías con garantías legales, la aduana de Melilla seguirá siendo, en palabras de la patronal, un proyecto vacío de contenido.




















