Madrid — Semana crucial para el futuro académico de más de 300.000 jóvenes en toda España. Los estudiantes de Bachillerato apuran sus últimos días de estudio antes de enfrentarse, a partir del próximo lunes y martes, a la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU). Este año, la cita llega marcada por la consolidación del nuevo modelo competencial y una llamativa novedad: el uso de detectores de radiofrecuencia en las aulas para evitar el fraude tecnológico.
A pesar de los lógicos nervios de la recta final, los expertos de la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE) lanzan un mensaje de calma. El alumnado llega este año con mayor seguridad que el curso pasado, ya que ha podido entrenar durante todo el año con el formato de modelo único de examen por asignatura, introducido en 2025. Además, las estadísticas juegan a su favor: el 97% de los estudiantes suele superar la prueba.
La gran novedad: Antenas contra el fraude
Una de las grandes expectativas de esta convocatoria es la introducción —de forma aleatoria en algunas aulas— de detectores de radiofrecuencia para neutralizar el uso de dispositivos electrónicos ocultos (como pinganillos o relojes inteligentes).
José Capilla, presidente de la comisión TIC-Crue y rector de la Universitat Politècnica de València, defiende la medida por su carácter disuasorio y de justicia hacia quienes juegan limpio:
«Se buscará el equilibrio para respetar la intimidad del estudiante e intervenir lo menos posible para no distorsionar el ambiente. Lo tienen que ver con absoluta tranquilidad. Es una injusticia no evitar la copia cuando te juegas la nota de corte».
Guía de supervivencia: Pautas psicológicas y de estudio ante el estrés
Aceptar los nervios como parte del proceso es el primer paso para el éxito. El psicólogo Ángel Ubach destaca que «el error es interpretar la ansiedad como algo negativo. Cuando el estudiante acepta esa emoción y aprende a regularla, su rendimiento mejora notablemente».
Para rendir al máximo estos últimos días, el Vicerrectorado de Estudiantes de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y los expertos recomiendan seguir estas 8 pautas clave:
- Dormir bien: Priorizar el descanso y erradicar las jornadas de estudio nocturno, ya que son la principal causa de los temidos «bloqueos» mentales.
- Planificación realista: Organizar las asignaturas distribuyéndolas en días diferentes para reforzar la memoria a largo plazo.
- Estudio activo: Cambiar la lectura pasiva por el uso de tarjetas de preguntas o explicar el temario en voz alta.
- Estructurar antes de escribir: En el examen, dedicar los primeros minutos a organizar mentalmente las respuestas antes de lanzarse a redactar.
- Desconexión: Combinar los bloques de estudio con descansos programados y algo de actividad física.
- Entorno limpio: Trabajar en un espacio cómodo, ordenado y, sobre todo, libre de las distracciones del teléfono móvil.
- Técnicas de relajación: Practicar ejercicios de respiración consciente para frenar los picos de ansiedad antes y durante la prueba.
Recordatorio: Así se calcula la nota (Máximo 14 puntos)
La PAU de 2026 mantiene su estructura de dos fases para exprimir las opciones de entrar en la carrera deseada:
1. Fase General (Obligatoria)
Consta de 4 exámenes (5 en comunidades con lengua cooficial): Lengua Castellana y Literatura II, Historia de España o Filosofía, Primera Lengua Extranjera y una materia específica de la modalidad de Bachillerato elegida.
- Dato: Esta fase, combinada con la nota media de Bachillerato (que aporta el 60% del peso total), permite obtener un máximo de 10 puntos.
2. Fase Específica (Voluntaria)
Sirve para subir nota hasta los 14 puntos. Los alumnos se pueden examinar de un máximo de 4 materias (3 en Cataluña, Navarra e Baleares), de las cuales solo contarán las dos mejores calificaciones. Desde la UCM aconsejan elegir estratégicamente aquellas asignaturas que ponderen el máximo ($0,2$) para el grado que se desea cursar.















