El expresidente del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero viajó este jueves a primera hora hacia Caracas, Venezuela, para asistir a un acto público convocado por la presidenta encargada del país, Delcy Rodríguez. El objetivo del evento es presentar un Comité de Transición y oficializar la discusión de la anunciada ley de amnistía general para todos los presos políticos en Venezuela, actualmente en debate en la Asamblea Nacional, controlada por el chavismo.
Fuentes cercanas a THE OBJECTIVE indican que la invitación a Zapatero fue enviada de manera personal y confidencial por Delcy Rodríguez, con el fin de generar un impacto sorpresa durante la jornada de este viernes en la capital venezolana. El acto busca visibilizar el papel central de Zapatero como mediador en el diálogo político entre el régimen de Nicolás Maduro y la oposición, tras la reciente intervención militar estadounidense liderada por Donald Trump a principios de enero.
El desplazamiento llega en un momento delicado para el expresidente, quien ha sido cuestionado en España por su supuesta vinculación con mordidas relacionadas con el rescate de la aerolínea Plus Ultra, a través de la empresa Análisis Relevante y su amigo y presunto testaferro Julio Martínez Martínez, actualmente detenido. Zapatero ha negado cualquier implicación en el cobro de comisiones, afirmando que su relación con el empresario se limitó a «prestaciones de servicios» legales.
Fuentes consultadas señalan que el acto en Caracas permitirá a Zapatero reforzar su papel mediador y mejorar su imagen internacional, en un contexto marcado por la opacidad en la tramitación de la ley de amnistía y las críticas de varias ONG venezolanas, que exigen conocer el texto completo y asegurar su conformidad con el derecho internacional.
La ley de amnistía busca liberar a los presos políticos detenidos desde 1999, con excepción de aquellos procesados por homicidios, tráfico de drogas o violaciones graves de derechos humanos. El evento de este viernes servirá como una escenificación del avance del diálogo político y podría ser decisivo para consolidar la figura de Zapatero como mediador internacional en la crisis venezolana.




















