En una operación de gran envergadura iniciada el pasado verano, la Guardia Civil ha logrado desmantelar una sofisticada estructura logística dedicada al tráfico de personas en el sureste español. La intervención se ha centrado en los municipios de Águilas (Murcia) y Huércal-Overa (Almería), resultando en la detención o investigación de 18 personas.
La red estaba especializada en el ‘petaqueo’, una actividad crítica que consiste en el almacenamiento y suministro de combustible a las embarcaciones que cruzan desde el norte de África hacia las costas españolas.
Un entramado logístico de alta tecnología
Lo que comenzó como el hallazgo de una «guardería» de combustible al aire libre en la costa aguileña reveló una organización con una infraestructura sorprendente. Según el informe de la Benemérita, el grupo no solo contaba con depósitos ocultos, sino que empleaba tecnología avanzada para blindar sus operaciones:
- Vigilancia aérea: Utilizaban drones para monitorizar los movimientos de las patrullas policiales.
- Capacidad de repostaje: Disponían de embarcaciones de alta potencia preparadas para suministrar carburante incluso en alta mar.
- Transporte terrestre: Vehículos y furgonetas adaptados para el traslado masivo de garrafas de gasolina.
Balance de la operación
Durante los registros, los agentes incautaron un arsenal de medios materiales que demuestran el poder operativo de la banda:
| Material Incautado | Cantidad |
| Combustible | +5.000 litros de gasolina |
| Vehículos | 8 turismos y furgonetas |
| Embarcaciones | 5 lanchas y 1 moto de agua |
| Armamento | 1 arma corta (modificada para fuego real) y munición |
Un engranaje clave para las rutas ilegales
La Guardia Civil subraya que esta red era el soporte vital de varias rutas de inmigración irregular. Al garantizar el combustible, permitían que las embarcaciones operaran de forma continua en travesías que, en múltiples ocasiones, han puesto en riesgo la vida de los migrantes, vinculándose incluso con algunos naufragios con víctimas mortales.
A los 18 implicados se les imputan delitos de:
- Pertenencia a grupo criminal.
- Favorecimiento de la inmigración irregular.
- Transporte y almacenamiento de sustancias explosivas.
«El papel de esta red era determinante para mantener activas estas rutas ilegales», destaca el comunicado oficial, resaltando la importancia de haber cortado el suministro logístico que permite que el tráfico de personas siga siendo rentable y operativo en el litoral mediterráneo.















