La seguridad de la fiesta queda supeditada a las alertas naranja y roja, que obligarán a la cancelación de ‘mascletàs’, el desalojo de carpas y el cierre de casales falleros.
La celebración de las Fallas 2026 contará este año con un marco de seguridad estrictamente regulado ante posibles inclemencias meteorológicas. El Ayuntamiento de Valencia, en coordinación con los cuerpos de Bomberos y Protección Civil, ha activado un protocolo de actuación que establece criterios objetivos y «líneas rojas» para la suspensión de actos en función de la gravedad de los avisos emitidos por la AEMET.
Este documento oficial, ya en conocimiento de todas las comisiones y casales, busca erradicar la improvisación y garantizar la integridad de falleros y visitantes. El consistorio ha sido tajante: la seguridad prevalecerá sobre el programa festivo. Las restricciones afectarán desde los disparos de pirotecnia hasta la permanencia en instalaciones temporales, marcando un antes y un después en la gestión de riesgos de la semana grande valenciana.
El sistema de alertas: del nivel naranja al cierre total
El protocolo establece un sistema de niveles por colores que determina de forma automática las limitaciones a la actividad fallera. Mientras que el nivel amarillo se limita a una fase de vigilancia y revisión de estructuras, la activación de la alerta naranja conlleva consecuencias inmediatas y obligatorias:
• Lluvia y tormentas: Suspensión de todo acto al aire libre, incluyendo las tradicionales ‘mascletàs’, e inhabilitación de carpas y zonas de fuego.
• Viento: Clausura de actividades en zonas arboladas y áreas con instalaciones temporales.
• Calor extremo e incendios: Restricciones horarias y prohibición total de la ‘Cremà’ o disparos pirotécnicos en pedanías próximas a masas forestales, como El Saler o El Palmar.
El escenario más restrictivo se contempla bajo la alerta roja. En este supuesto, además de mantenerse las prohibiciones del nivel anterior, se decreta el cierre obligatorio de los casales falleros y la suspensión total de cualquier evento en zonas consideradas de riesgo.
Coordinación centralizada para evitar el caos
Para evitar decisiones aisladas o contradictorias entre las distintas comisiones, el CECOPAL (Centro de Coordinación Operativa Local) será el único organismo encargado de valorar cada incidencia minuto a minuto. Las autoridades han hecho especial hincapié en que, si un acto —como una verbena o pasacalle— ya estuviera en marcha al activarse una alerta, la evacuación se realizará de forma coordinada y ordenada.
El objetivo prioritario de este nuevo reglamento es prevenir colapsos de estructuras o situaciones de peligro derivadas de temporales marítimos en zonas críticas como la Marina y la costa. Con este plan, Valencia blinda sus fiestas ante la incertidumbre climática, asegurando que las Fallas 2026 estén preparadas para protegerse ante cualquier fenómeno adverso.




















