Las Fuerzas Armadas han reforzado su actividad operativa en los enclaves estratégicos del norte de África. Bajo el marco de la Operación de Presencia, Vigilancia y Disuasión, la Comandancia General de Ceuta ha intensificado el despliegue de patrullas militares en el campo exterior de la ciudad autónoma, una medida orientada a garantizar la protección del territorio y el bienestar de la ciudadanía.
Control total sobre el terreno
Las unidades desplegadas no solo buscan la visibilidad como método disuasorio, sino que ejecutan recorridos minuciosamente planificados que combinan la observación táctica con el reconocimiento del terreno. Según ha informado la Comandancia a través de sus canales oficiales, estas maniobras permiten a los efectivos:
- Anticipar amenazas: Monitorizar puntos clave para reaccionar con rapidez ante cualquier incidente.
- Entrenamiento real: Realizar prácticas operativas en escenarios geográficos críticos.
- Coordinación interna: Reforzar la cohesión entre las distintas unidades del Ejército de Tierra presentes en la zona.
«Estas operaciones permiten mantener un monitoreo constante sobre la situación, lo que contribuye directamente a la prevención de acciones hostiles en zonas de alta importancia estratégica», señalan las fuentes militares.
Un operativo habitual en las ciudades autónomas
Este incremento de la actividad no es un hecho aislado en Ceuta; misiones similares se están llevando a cabo de forma paralela en Melilla. El objetivo final de la estructura del Ejército de Tierra es asegurar la estabilidad permanente en estos enclaves, reafirmando su compromiso con la defensa de la soberanía nacional en puntos de especial sensibilidad.
A través de las imágenes compartidas por la propia Comandancia, se observa a las patrullas operando en el campo exterior, subrayando que la seguridad operativa es, hoy más que nunca, una prioridad en la agenda de defensa.




















