Óscar Sánchez, antiguo inspector jefe de Delitos Económicos en Madrid, declara este lunes 9 de marzo ante la Audiencia Nacional. La comparecencia se produce apenas unos días después de que el magistrado Francisco de Jorge propusiera juzgarlo por su presunta implicación en una red que introdujo 73 toneladas de cocaína en España, elevando a 32,6 millones de euros el beneficio que el agente habría obtenido por su colaboración.
Una declaración voluntaria para cuestionar la investigación
Sánchez, que permanece en prisión provisional desde su detención en noviembre de 2024, ha solicitado declarar para defender su inocencia y atacar la base del proceso. Según su defensa:
- El inspector pretende denunciar que se han «ocultado pruebas» fundamentales.
- Sostiene que la causa está viciada desde su origen, vinculado a una incautación de 1.605 kilos de cocaína en Algeciras en 2021.
- Busca explicar las circunstancias técnicas de aquel operativo, que fue el germen de la investigación que culminó con el histórico alijo de 13 toneladas en octubre de 2024.
Millones ocultos y una red internacional
El auto del juez De Jorge describe una colaboración «estrecha» entre el mando policial y el presunto líder de la red, Ignacio Torán. Los indicios que pesan sobre Sánchez son contundentes para la fiscalía:
- Dinero en efectivo: En el momento de su arresto, se hallaron más de 20 millones de euros ocultos en las paredes y techos de su vivienda y en su propio despacho oficial.
- Estructura familiar: El procesamiento se extiende a su mujer y a su cuñada por presunto blanqueo de capitales.
- Logística del narco: Se le acusa de facilitar la entrada de 39 contenedores con droga desde el año 2020.
El rastro del dinero: de Panamá a Dubái
La causa no se detiene en el inspector. El magistrado ha procesado a más de veinte personas físicas y jurídicas. Mañana martes está citado un abogado que actuaría como testaferro en una red de blanqueo internacional con base en Panamá.
Además, la investigación sigue el rastro de figuras clave como Alejandro Salgado, alias «el Tigre», a quien se sitúa en Dubái, lugar donde el líder de la organización, Ignacio Torán, poseería un patrimonio inmobiliario superior a los 20 millones de euros.




















