Madrid (La Razón). — El Departamento de Defensa de Estados Unidos ha puesto en marcha un ambicioso programa estratégico, denominado plan Fortress, orientado a preparar sus principales instalaciones militares para operar de manera totalmente autosuficiente durante al menos 90 días ante el escenario de una guerra mundial a gran escala que corte las cadenas de suministro e infraestructuras clave.
Lee tambien: El terremoto de Colombia deja al menos 240 muertos y activa una amplia movilización internacional de ayuda
Según documentos del Pentágono, la medida busca eliminar la dependencia militar de la red eléctrica y los servicios civiles convencionales ante posibles ciberataques u ofensivas enemigas. Para garantizar la operatividad de sus fuerzas en un conflicto global, el proyecto contempla la instalación de reactores nucleares portátiles, baterías de alta capacidad, microrredes energéticas propias y el blindaje de las comunicaciones ante interferencias satelitales.
Las noticias de Ceuta, cada mañana a las 7:30
Lo más leído, la farmacia de guardia, el tiempo y el estado del Estrecho en tu correo. Gratis.
Acopio de suministros y reconversión de la industria civil
Además de asegurar el suministro energético y de agua, la estrategia incluye el almacenamiento masivo de reservas de municiones, combustible, piezas de repuesto, minerales críticos y material médico. Para evitar cuellos de botella durante un enfrentamiento en múltiples frentes, el Pentágono exigirá disponer de al menos dos vías de producción independientes para cada insumo clave.
Lee tambien: Italia suspende Schengen con España tras la crisis de Ceuta y activa controles en puertos y aeropuertos
El plan también contempla la integración de la Civil Reserve Manufacturing Network, una red que permitirá reconvertir rápidamente fábricas del sector privado para la producción masiva de armamento y material bélico de emergencia, garantizando que el ejército pueda sostener sus operaciones logísticas de forma prolongada.











