El subdirector general de Emergencias de la Generalitat Valenciana, Jorge Suárez, comunicó al entonces president de la Generalitat, Carlos Mazón, la noche del 29 de octubre de 2024, que su estimación técnica sobre el número de víctimas mortales de la dana se situaba entre las 200 y las 300 personas.
Así consta en la declaración que Suárez prestó como testigo ante la jueza de Catarroja que instruye la causa penal por la gestión de la emergencia, según ha podido saber EFE. Finalmente, la catástrofe se saldó con 230 fallecidos.
Suárez explicó que Mazón le preguntó directamente aquella noche por su opinión técnica sobre el número de muertos y que, cuando se retiró sobre las 20:30 horas, ya era consciente de que se encontraban ante “un desastre”. A las 23:00 horas se activó el protocolo de múltiples víctimas.
El subdirector de Emergencias compareció durante más de cuatro horas en su segunda declaración testifical, celebrada el pasado 17 de diciembre, después de que el 4 de diciembre ya declarara durante casi ocho horas sin que los letrados pudieran concluir sus interrogatorios.
En su comparecencia, Suárez señaló que no recibió una interpretación del impacto de los datos por parte de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ), que remitió avisos con cifras de caudal sin análisis, entre cientos de correos. Indicó que en el Cecopi había personal con capacidad para interpretar el caudal de 1.300 metros cúbicos por segundo registrado aquella tarde.
Respecto al envío del mensaje de alerta Es-Alert, Suárez relató que el debate sobre el confinamiento se planteó en el Cecopi por parte de la entonces consellera de Justicia e Interior, Salomé Pradas, investigada en la causa. Los borradores técnicos recomendaban a la población “permanecer en sus viviendas”, lo que fue interpretado como una orden de confinamiento y generó dudas jurídicas.
Según Suárez, Pradas consideraba que no tenía capacidad legal para tomar esa decisión sin consultar, mientras que él defendió que la ley de emergencias permite a la autoridad de Protección Civil adoptar cualquier medida de protección a la población. El uso del sistema Es-Alert se mencionó por primera vez a las 17:10 horas y volvió a plantearse entre las 17:45 y las 18:10, aunque el mensaje no se envió hasta las 20:11 horas.
En otro orden, la jueza de Catarroja ha rechazado incluir a dos personas fallecidas como nuevas víctimas mortales de la dana, al no apreciar un nexo causal directo entre sus muertes y los hechos investigados. De este modo, la cifra oficial de víctimas se mantiene en 230.
La magistrada también ha denegado la inclusión como víctima de una mujer que alegaba lesiones psicológicas y ha ordenado a la Guardia Civil que intente recuperar mensajes intercambiados el día de la dana entre el entonces jefe de gabinete de Mazón y varios cargos públicos, relacionados con la gestión de la emergencia.




















