Pedro Sánchez y el Gobierno excusan su presencia en el tributo al expresidente aragonés.
La profunda fractura interna que atraviesa el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) se escenificará el próximo 27 de noviembre en el Senado. El homenaje póstumo a Javier Lambán, expresidente de Aragón y una de las voces socialistas más críticas con la actual dirección, ha pasado de ser un acto de memoria a un claro pulso político entre el aparato de Ferraz y el sector histórico del partido.
Fuentes cercanas a la organización han confirmado que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la mayoría de los miembros de la Ejecutiva Federal y del Gabinete han excusado su asistencia, alegando «motivos de agenda» en sus respuestas a la invitación. Esta notable ausencia subraya la distancia ideológica y personal entre el actual liderazgo del PSOE y la figura del recientemente fallecido Lambán.
La voz de los críticos: Felipe González y Alfonso Guerra lideran el acto
El vacío dejado por la dirección de Ferraz será llenado por figuras históricas que han marcado distancia con el sanchismo. El homenaje, impulsado por el colectivo «Fernando de los Ríos», contará con la presencia confirmada de los expresidentes del Gobierno, Felipe González, y su exvicepresidente, Alfonso Guerra, además del exsecretario general de UGT, Cándido Méndez.
La participación de estos líderes históricos convierte el evento en el Senado en una reivindicación del socialismo tradicional y crítico con las políticas de pactos territoriales y la Ley de Amnistía, principios que Lambán siempre combatió. El único líder autonómico socialista que ha confirmado su asistencia es el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, otro de los barones conocidos por su postura crítica.
La tensión entre el PSOE y Lambán, incluso tras su fallecimiento
La decisión de Pedro Sánchez de no acudir se suma a una serie de desplantes hacia la figura de Lambán. El presidente ya fue criticado por la oposición por no asistir al funeral del expresidente aragonés en agosto.
Además, la tensión entre ambos se hizo patente en vida de Lambán:
• Sanción por Dignidad: La dirección socialista sancionó a una senadora aragonesa con 600 euros por solicitar permiso para ausentarse de un pleno y asistir a un homenaje anterior a Lambán, un hecho que el propio expresidente denunció en redes sociales como una muestra de la «catadura moral» del grupo.
• Votación de la Amnistía: Lambán fue sancionado anteriormente por la dirección del Grupo Socialista en el Senado por ausentarse de la votación clave de la Ley de Amnistía, una medida a la que se oponía por «deslealtad» a sus principios.
La celebración de este acto en el corazón institucional de España, sin la presencia del presidente del Gobierno, cimenta la imagen de dos bandos claramente diferenciados dentro del socialismo español.


















