La compañía fija el inicio de la producción del deportivo eléctrico para 2028 tras una demostración con maniobras aéreas en Texas y anuncia versiones con una aceleración inferior a un segundo
Elon Musk ha presentado en las instalaciones de pruebas de cohetes de SpaceX en McGregor (Texas) la nueva generación del Tesla Roadster, un deportivo eléctrico que incorpora propulsores desarrollados en colaboración con la firma aeroespacial y que ha protagonizado una demostración pública con maniobras aéreas. El vehículo, que acumulaba años de retrasos desde su anuncio inicial en 2017, tiene previsto comenzar su producción en 2028 de forma controlada. Durante la exhibición, el automóvil mostró su capacidad para elevarse y superar varios vehículos. Tras una de las maniobras, Musk comentó: «Bueno, ha funcionado», mientras que Lars Moravy, responsable de ingeniería de vehículos de Tesla, resumió el alcance de la presentación señalando que «los coches voladores son reales».
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Tecnología de aire comprimido de SpaceX y tres configuraciones de rendimiento
El sistema que permite al Tesla Roadster elevarse del suelo utiliza aire comprimido a muy alta presión, combinado con propulsores instalados en la parte trasera y en otros puntos del vehículo. De acuerdo con las explicaciones ofrecidas por Elon Musk, esta solución tecnológica permitiría ejecutar maniobras en el aire, si bien la demostración realizada no implica que todas las versiones comerciales vayan a disponer de capacidad de vuelo ni que estas cuenten con autorización para circular por la vía pública.
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Para la comercialización del modelo, Tesla ha anunciado tres configuraciones diferenciadas: Performance, Thrust y Rocket. La variante Performance podrá acelerar de 0 a cerca de 100 kilómetros por hora en menos de 1,6 segundos. Por su parte, la opción Thrust incorporará propulsores que, según los datos difundidos por la propia compañía, permitirán reducir el tiempo de aceleración por debajo de los 0,9 segundos. La versión Rocket, configurada con una sola plaza y disponible únicamente mediante invitación, se sitúa como la opción más enfocada a la realización de maniobras aéreas.
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En el plano de las prestaciones generales, la empresa sostiene que el deportivo superará los 370 kilómetros por hora de velocidad máxima y ofrecerá una autonomía superior a los 480 kilómetros. Estas especificaciones resultan inferiores a las prometidas para el prototipo mostrado en el año 2017, cuando la firma estadounidense anunció inicialmente una autonomía cercana a los 1.000 kilómetros.
Calendario de producción en 2028, reservas y colaboración entre Tesla y SpaceX
Esta nueva presentación del deportivo se produce casi nueve años después de que Tesla mostrara por primera vez la segunda generación del Roadster. Desde aquel anuncio inicial, la compañía ha aplazado en sucesivas ocasiones el lanzamiento comercial del automóvil, situando ahora el inicio de su producción en el año 2028, aunque sin confirmar de forma definitiva la tarifa final que tendrán las distintas variantes.
Respecto al coste económico del automóvil, la referencia de 200.000 dólares procede del precio base anunciado para el modelo en 2017, por lo que no constituye una tarifa actual confirmada. Tras el evento celebrado en Texas, Tesla ha habilitado distintas modalidades de reserva: la versión Performance exige un depósito previo de 50.000 dólares, mientras que la variante Thrust requiere un desembolso inicial de 250.000 dólares. La opción Rocket se mantiene como una versión exclusiva accesible únicamente previa invitación de la marca.
El proyecto pone de manifiesto la cooperación tecnológica entre Tesla y SpaceX en un periodo en el que la firma automovilística se encuentra reforzando su apuesta estratégica por la conducción autónoma y la robótica. Pese a la espectacularidad de las maniobras aéreas mostradas durante la exhibición, permanecen pendientes de aclaración diversos aspectos comerciales y marcos regulatorios, especialmente los relativos a la homologación de la versión con capacidad para elevarse sobre el terreno.














