La guerra entre Estados Unidos e Irán entra en una fase decisiva con las negociaciones para reabrir el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo. Washington y Teherán mantienen contactos indirectos para intentar desbloquear el paso de buques atrapados en el golfo Pérsico y avanzar hacia un posible alto el fuego.
El presidente estadounidense, Donald Trump, ha anunciado la puesta en marcha del llamado Proyecto Libertad, una iniciativa que busca facilitar la salida de los barcos retenidos por el cierre de Ormuz. El mandatario ha defendido la medida como una operación “humanitaria” destinada a ayudar a tripulaciones, empresas y países que, según afirmó, no forman parte directa del conflicto.
Trump anuncia el Proyecto Libertad para liberar buques en Ormuz
El presidente de Estados Unidos ha explicado que el Proyecto Libertad comenzará este lunes, hora de Oriente Próximo, con el objetivo de permitir el movimiento de embarcaciones atrapadas en el golfo Pérsico.
Trump aseguró que numerosos países no implicados en la disputa entre Washington y Teherán han pedido ayuda a Estados Unidos para liberar sus barcos. Según el presidente, muchas tripulaciones empiezan a tener problemas por la falta de alimentos y suministros básicos a bordo.
La iniciativa llega en pleno bloqueo del estrecho de Ormuz, una vía fundamental para el transporte energético mundial, y en medio de una negociación diplomática todavía frágil entre Estados Unidos e Irán.
EEUU e Irán se acercan a un posible memorando de entendimiento
Las conversaciones entre Washington y Teherán giran en torno a una propuesta para poner fin a la guerra y concretar los puntos clave en un plazo de 30 días. El posible acuerdo incluiría un alto el fuego, la reapertura del estrecho de Ormuz, el levantamiento de sanciones y la descongelación de fondos iraníes.
El plan también contemplaría una moratoria sobre el programa nuclear iraní, aunque este punto sigue siendo uno de los más delicados de la negociación. Trump ha asegurado que las conversaciones van “muy bien”, aunque también ha reconocido que algunos elementos de la propuesta iraní podrían resultar difíciles de aceptar.
Irán, por su parte, confirmó que recibió a través de Pakistán la respuesta de Estados Unidos a su propuesta de paz de 14 puntos y que está analizando su contenido antes de emitir una respuesta oficial.
El estrecho de Ormuz, eje del conflicto
El estrecho de Ormuz se ha convertido en el principal foco de tensión de la guerra. Irán ha creado una nueva autoridad para controlar el tránsito en la zona, con permisos previos, posibles peajes en riales y restricciones para buques vinculados a países considerados hostiles.
La medida busca reforzar el control iraní sobre una vía clave para el comercio mundial de petróleo, pero también ha aumentado la presión internacional para lograr una reapertura segura del paso marítimo.
Estados Unidos, mientras tanto, ha propuesto en Naciones Unidas una resolución para garantizar la libertad de navegación en Ormuz, en un intento de sumar apoyos diplomáticos a su estrategia.
Francia prepara una operación de escolta de mercantes
La tensión en Ormuz también ha movilizado a otros países. Francia ha anunciado el envío del portaviones Charles de Gaulle a la zona para preparar una operación defensiva de escolta de buques mercantes, siempre que se alcance un acuerdo que permita abrir la vía marítima en condiciones de seguridad.
El despliegue evidencia la preocupación internacional por las consecuencias económicas y logísticas del cierre del estrecho, especialmente para el transporte energético y el comercio global.
Irán ofrece asistencia a los buques atrapados
Las autoridades iraníes han asegurado que sus puertos están preparados para prestar servicios marítimos, asistencia médica y apoyo técnico a los buques comerciales que se encuentran en la zona del estrecho de Ormuz.
Este mensaje llega en paralelo a las negociaciones con Washington y en un momento en el que ambas partes tratan de proyectar disposición al diálogo sin renunciar a sus posiciones estratégicas.
Israel mantiene la presión con ataques en Líbano
El conflicto regional sigue teniendo otros frentes abiertos. Israel ha lanzado ataques en Beirut contra objetivos vinculados a Hizbulá, pese al alto el fuego en vigor desde mediados de abril. Las autoridades israelíes justificaron la operación al señalar como objetivo a un comandante de la Fuerza Raduán, unidad de élite del grupo chií libanés.
Estos ataques añaden incertidumbre al proceso diplomático, ya que cualquier escalada en Líbano podría complicar las conversaciones entre Estados Unidos e Irán y retrasar la reapertura de Ormuz.
Una negociación frágil, pero clave para la región
El posible acuerdo entre Estados Unidos e Irán podría marcar un punto de inflexión en la guerra. La reapertura del estrecho de Ormuz aliviaría la presión sobre el comercio internacional y permitiría evacuar a los buques que permanecen bloqueados.
Sin embargo, el entendimiento aún no está cerrado. Teherán analiza la respuesta estadounidense, Washington mantiene la presión diplomática y militar, e Israel sigue actuando contra objetivos en Líbano. La situación continúa siendo volátil y dependerá de las próximas horas saber si el Proyecto Libertad se convierte en el primer paso hacia una desescalada o en una medida limitada dentro de una crisis más amplia.














