La falta de disponibilidad de quirófanos con anestesia en el Hospital Universitario de Ceuta obliga a derivar a unos 500 pacientes al Hospital Quirón Salud del Campo de Gibraltar.
CEUTA / LOS BARRIOS – La gestión sanitaria en Ceuta da un giro externo para intentar desbloquear el colapso en el área de Digestivo. El Ingesa ha adjudicado un contrato a la clínica Quirón Salud, ubicada en Los Barrios (Cádiz), para realizar endoscopias con sedación a los pacientes que actualmente aguardan en lista de espera.
Según adelanta el diario El Faro de Ceuta, la adjudicación se ha formalizado por un importe de 161.675 euros a la empresa IDCQ Hospitales y Sanidad SLU. Esta medida obligará a cerca de medio millar de ceutíes a desplazarse a la península para someterse a estas pruebas diagnósticas durante el próximo año.
Un cuello de botella por falta de anestesistas
El motivo detrás de esta externalización es doble. Por un lado, el éxito del programa de cribado de cáncer colorrectal ha disparado la demanda de pruebas. Por otro, existe una limitación técnica y de personal crítica en el hospital ceutí: actualmente solo se dispone de una sala con anestesia dos días a la semana.
Con solo cuatro especialistas en Digestivo para toda la ciudad, el Ingesa reconoce en el pliego de condiciones que la situación es insostenible con medios propios:
“Los retrasos en la realización de endoscopias pueden conllevar riesgos significativos, incluyendo la progresión de lesiones premalignas o malignas”, advierte la institución.
Detalles del acuerdo sanitario
El contrato no solo contempla la realización de la prueba, sino un servicio integral que incluye:
- Intervenciones: Extirpación de pólipos y realización de biopsias si fuera necesario.
- Informes rápidos: El centro privado deberá enviar los resultados telemáticos en 24 horas y los de anatomía patológica en un máximo de 10 días.
- Equipo multidisciplinar: Quirón deberá aportar endoscopistas, anestesistas, enfermería especializada y personal administrativo para la coordinación de las citas.
Un año de espera
Actualmente, se estima que hay unos 500 expedientes atascados con una demora media de doce meses. El objetivo de este contrato, que tendrá una vigencia de un año, es «aliviar la cola» y garantizar que las patologías graves sean detectadas a tiempo, evitando que el retraso en el diagnóstico empeore el pronóstico de los pacientes.




















