El Atlético de Madrid se impuso este miércoles por 2-0 al Málaga en la jornada inaugural de LaLiga gracias a las genialidades individuales de Kang-in Lee y Álex Baena en el tramo final del encuentro. El atacante surcoreano, incorporado por 35 millones de euros procedente del París Saint-Germain, decantó un choque exigente frente a un conjunto andaluz atrevido que puso a prueba la vigencia de Jan Oblak en la primera mitad.
El Atlético de Madrid cumplió con sus compromisos este miércoles en la primera jornada de LaLiga al derrotar por 2-0 al Málaga en el Estadio Metropolitano. El equipo dirigido por Diego Pablo Simeone resolvió un duelo de dos caras cuya ventaja se estructuró de manera íntegra en el transcurso de la segunda parte, momento en el que la calidad individual de las nuevas incorporaciones decantó la balanza a favor de la escuadra colchonera.
El choque discurría por el minuto 70 cuando Kang-in Lee, que había ingresado al terreno de juego en el minuto 57 para debutar ante su nueva afición, rompió la igualdad reinante. El atacante surcoreano transformó la superioridad teórica de los locales en una ventaja práctica a través de una acción de alta factura técnica. Posteriormente, Álex Baena amplió la renta con un magnífico golpeo que certificó la victoria rojiblanca. Ambas aportaciones individuales sirvieron para resolver un trámite en el que el Atlético de Madrid mostró que aún requiere ajustes en su funcionamiento colectivo.
El triunfo otorga margen de maniobra al cuerpo técnico encabezado por Simeone, quien afrontaba la cita inicial con inquietud debido a las servidumbres del calendario estival, las secuelas del Mundial y los condicionantes físicos de la plantilla. La preparación del grupo se vio alterada por la falta de rodaje de varios efectivos clave y por el recuerdo del inicio del ejercicio anterior, en el que la pérdida de puntos en las fechas iniciales lastró las opciones del equipo. En esta ocasión, la convocatoria no contó con Julián Álvarez —a raíz de su expreso deseo de recalar en el Barcelona— ni con Cuti Romero, ambos descartados por falta de carga de entrenamientos. Tampoco partieron de inicio futbolistas llamados a formar parte del bloque titular como Marcos Llorente, Álex Baena, Marc Pubill, Alejandro Grimaldo, Giuliano Simeone o el propio Kang-in Lee.
La propuesta del Málaga y la solidez de Oblak
A pesar de las ausencias, el Atlético presentó alternativas en su alineación como el joven Jorge Domínguez, quien batió récords de precocidad en la historia de la entidad con 16 años, aunque fue sustituido en el descanso al encontrarse amonestado. La alineación local contó además con la presencia de Arnau Ortiz en el extremo y Dani Martínez en el lateral izquierdo. Sin embargo, el Málaga, que regresaba al feudo madrileño nueve años después de su última visita y tras ocho campañas apartado de la máxima categoría, completó una puesta en escena audaz y sin complejos.
El planteamiento de la escuadra andaluza, que únicamente contaba en sus filas con la experiencia previa en Primera División de Dotor y Joaquín Muñoz, maniató al Atlético en la primera mitad. El equipo visitante no solo redujo la producción ofensiva local a un único remate a cargo de Rodrigo Mendoza, sino que generó ocasiones claras de peligro. En ese contexto volvió a emerger la figura del guardameta Jan Oblak, que afronta su decimotercera temporada consecutiva en el club. El portero esloveno desbarató las opciones del Málaga con dos intervenciones seguidas de mérito, destacando una parada con la mano izquierda ante los lanzamientos consecutivos de Chupe y Larrubia.
Los cambios de Simeone decantan el encuentro
El dominio del conjunto malagueño se prolongó hasta los primeros compases de la segunda mitad. En el minuto 55, Rodrigo Mendoza probó los reflejos del meta visitante Alfonso Herrero en una acción individual que antecedió a la triple sustitución ordenada por Simeone. El técnico argentino retiró del campo a Mendoza, Arnau Ortiz y Carlos Martín para dar entrada a Kang-in Lee, Giuliano Simeone y Álex Baena.
La entrada del futbolista surcoreano, contratado por 35 millones de euros procedente del París Saint-Germain, modificó la dinámica del partido. La efectividad de Kang-in Lee y el posterior gol de Baena marcaron la diferencia definitiva en el marcador, permitiendo al Atlético de Madrid sumar sus tres primeros puntos del campeonato ante un Málaga que ofreció una notable imagen en su retorno a la élite.














