Tras varios días de calma atmosférica y temperaturas primaverales, el Atlántico envía un nuevo sistema de bajas presiones que afectará especialmente a Canarias y al suroeste peninsular. La inestabilidad comenzará a manifestarse este miércoles con chubascos y tormentas.
España se prepara para un giro atmosférico de relevancia tras un periodo de marcada estabilidad. La formación de la borrasca Therese en aguas del Atlántico pone fin a las jornadas de cielos despejados y temperaturas en ascenso para dar paso a un escenario meteorológico mucho más dinámico. Este sistema de bajas presiones, que se ha ido gestando como una borrasca fría aislada al oeste de las costas portuguesas, comenzará a dejar sentir sus efectos de manera progresiva a lo largo de esta semana.
Primeros efectos: Canarias y el suroeste peninsular
El archipiélago canario será la zona más afectada inicialmente por este cambio de patrón. A partir de este miércoles, 18 de marzo, se espera la llegada de lluvias persistentes, rachas intensas de viento y un notable temporal marítimo en las islas. Las precipitaciones irán cobrando fuerza durante el jueves y el viernes, resultando especialmente abundantes en diversos puntos de la geografía canaria.
En la Península, la madrugada del miércoles marcará el inicio de la inestabilidad en el cuadrante suroeste. Se prevén chubascos y tormentas que, aunque en principio no se estiman de gran relevancia, podrían sucederse durante toda la jornada. Mientras tanto, en el resto del territorio nacional la nubosidad media y alta irá en aumento, con la excepción del noreste, donde la aproximación de una vaguada retrógrada podría dejar lluvias por la tarde.
Un paréntesis de calor antes del cambio
A pesar de la irrupción de Therese, el inicio de la semana ha estado marcado por un «volantazo térmico». Una masa de aire cálido ha disparado los termómetros en buena parte del país, con máximas que oscilan entre los 16 °C y los 20 °C de forma generalizada.
En regiones del sur, el interior y el Cantábrico, los valores han superado los 22 °C, alcanzando registros puramente primaverales de hasta 26 °C en ciudades como Bilbao, Ourense o Sevilla. No obstante, esta bonanza térmica tenderá a matizarse a medida que la borrasca avance y la nubosidad gane terreno.
Evolución para el tramo final de la semana
A partir del jueves, el grueso de las precipitaciones asociadas a Therese se concentrará en Portugal, aunque afectará de forma débil a Extremadura y Andalucía occidental. La incertidumbre aumenta de cara al viernes; sin embargo, los pronósticos apuntan a que la borrasca no terminará de cruzar la Península, aunque dejará lluvias más destacables en el suroeste durante la madrugada del viernes y la jornada del sábado.
Hacia el domingo, se espera que la inestabilidad remita en la mitad sur, quedando restringida a chubascos dispersos, mientras que en el norte podrían aparecer precipitaciones de carácter leve, cerrando así una semana de transición hacia un clima mucho más variable y propio de la inminente primavera.




















