Un análisis reciente de datos del CIS y de la consultora 40dB. revela un cambio significativo en la opinión pública española, que parece inclinarse hacia posiciones más conservadoras en temas clave. Según los estudios, crece el apoyo a posturas menos progresistas en áreas como fiscalidad, modelo de Estado, medio ambiente y feminismo.
Los expertos interpretan estos resultados como un desplazamiento ideológico que va más allá de las decisiones electorales, indicando que ciertos valores tradicionales están ganando terreno en la sociedad. Este fenómeno refleja debates cada vez más presentes en la agenda pública, donde cuestiones sociales y económicas muestran un fuerte componente cultural y generacional.
Analistas políticos destacan que este giro no necesariamente se traduce en cambios inmediatos en los resultados electorales, pero sí apunta a una transformación de largo plazo en la percepción ciudadana sobre políticas y derechos sociales.


















