El presidente francés se desmarca del escándalo durante la feria Wine Paris 2026 tras la dimisión de Jack Lang. El Elíseo denuncia una campaña de desinformación orquestada desde Rusia para implicar directamente al mandatario.
El presidente de la República Francesa, Emmanuel Macron, se ha pronunciado por primera vez de manera oficial sobre las ramificaciones del caso Jeffrey Epstein en Francia. En un escenario inusual, durante su visita a la feria vinícola Wine Paris 2026, el jefe del Estado ha querido zanjar la polémica que sacude a las instituciones galas. Macron ha subrayado que la competencia principal de la investigación recae sobre las autoridades estadounidenses, afirmando con rotundidad que «la justicia americana debe encargarse del asunto».
Crisis institucional y la dimisión de Jack Lang
Las declaraciones del mandatario llegan en un momento de extrema sensibilidad política tras la renuncia de Jack Lang como presidente del Instituto Mundial Árabe de París. El histórico dirigente socialista se vio forzado a abandonar el cargo tras revelarse sus vínculos con el financiero acusado de explotación sexual. Macron ha respaldado la salida de Lang, señalando que el exministro «tomó su decisión de manera consciente».
La onda expansiva del escándalo ha alcanzado también al entorno familiar de Lang, con la renuncia de su hija, Carolina Lang, a su puesto en el sindicato de productores de cine. Actualmente, la Fiscalía especializada en delitos financieros mantiene abierta una investigación preliminar contra el propio Jack Lang por presuntos delitos de blanqueo de capitales y fraude fiscal, relacionados con una estructura societaria offshore vinculada a la red de Epstein.
Ofensiva contra la desinformación y la injerencia rusa
Uno de los puntos más críticos abordados por el presidente ha sido la proliferación de noticias falsas que intentan vincularle directamente con la trama. Según el Servicio de Vigilancia y Monitoreo de Interferencias Digitales (Viginum), Francia está siendo blanco de una campaña de desinformación dirigida desde Rusia.
Entre las maniobras detectadas destaca la suplantación del portal France Soir para difundir un titular falso sobre el presidente. Viginum ha confirmado que los contenidos que circulan en redes sociales sobre supuestas fiestas organizadas para Macron en un apartamento de París son «maniobras de injerencia». El organismo recuerda la peligrosidad de estos bulos, poniendo como ejemplo una noticia falsa sobre un golpe de Estado en Francia que, el pasado diciembre, alcanzó los 13 millones de compartidos tras ser generada por un menor con inteligencia artificial.
Indicios en el apartamento de la avenida Foch
Pese a los intentos de desinformación, la vertiente judicial en suelo francés sigue activa. La ONG Inocencia en Peligro ha solicitado formalmente la reapertura de la investigación sobre el lujoso apartamento de Epstein en la avenida Foch de la capital. La organización sostiene que existen indicios de que el inmueble fue escenario de actividades delictivas, citando el hallazgo de fotografías de mujeres desnudas en su interior.
«No puedo concebir que Epstein visitara París solo para leer libros», ha manifestado Homayra Sellier, directora de la ONG, en declaraciones a Radio Francia. La presión social crece para esclarecer si existen víctimas en territorio francés y determinar el papel exacto de otras figuras nacionales mencionadas en los documentos, como la banquera Arianne de Rothschild o el cineasta Michel Hazanavicius, cuyos nombres aparecen en los archivos desclasificados junto a los de otros influyentes ciudadanos franceses.




















