La aparición de un gran volumen de larvas en el interior de una lechería de la parroquia de Ayones desata la preocupación por el pasto y los cultivos de maíz, mientras la Consejería de Medio Rural activa los protocolos de control ante un brote inusualmente temprano por el calor.
La proliferación de la plaga de gusanos que inicialmente afectaba al concejo de Tineo ha traspasado sus fronteras geográficas, extendiéndose hacia otras zonas del Principado de Asturias. La presencia de estas larvas se ha detectado de forma masiva en el concejo limítrofe de Valdés, concretamente en la parroquia de Ayones, donde los propietarios de la explotación ganadera Casa Ceferino han denunciado la localización de una gran cantidad de ejemplares en el interior de sus instalaciones de ordeño y almacenamiento. El fenómeno, que los técnicos vinculan a las elevadas temperaturas y a las sucesivas olas de calor del verano, ha obligado a intervenir de manera anticipada a las autoridades locales y autonómicas.
Localización de larvas en los tanques de leche en Valdés
La afección en el concejo de Valdés se ha concentrado en Casa Ceferino, una explotación ganadera que cuenta con un censo de unas 80 cabezas de ganado entre vacas, novillas y terneras. Rosa López, propietaria de la instalación, ha confirmado el hallazgo de acumulaciones de larvas en el suelo de la lechería, precisamente en la zona contigua a los tanques de almacenamiento de leche. Al tratarse de una estancia separada de la nave principal y con mayor contacto con el exterior, ha sido el primer punto de la granja en registrar la entrada de la plaga.
Aunque la actividad diaria de la ganadería no se ha visto alterada de manera inmediata por este suceso, la situación ha generado una notable preocupación. Los terrenos de esta explotación colindan con la parroquia de Folgueras de Cornás, perteneciente al concejo de Tineo, donde los vecinos ya habían denunciado previamente una invasión severa que afectaba a calles, cultivos de la zona e incluso al interior de las viviendas particulares, llegando a forzar el abandono temporal de algunos hogares por parte de sus residentes.
El factor climático y la amenaza sobre la alimentación del ganado
La presencia de este tipo de gusanos en los pueblos asturianos no constituye un hecho inédito, aunque la magnitud de la actual invasión y su entrada en zonas de producción limpia como las lecherías carece de precedentes cercanos para los productores locales. Los análisis de los afectados apuntan a factores ambientales como desencadenantes del brote. Las estimaciones señalan que estas larvas suelen reproducirse con mayor facilidad en periodos marcados por la sequía, una circunstancia meteorológica que en esta ocasión coincide con el registro de dos olas de calor consecutivas durante el periodo estival, vinculadas a los efectos del cambio climático.
La mayor preocupación de los ganaderos no radica en la afección directa a las estructuras físicas de las naves, puesto que confían en que las tareas de limpieza o fumigación controlen el avance de los insectos en las zonas edificadas. El riesgo principal se desplaza hacia la disponibilidad de alimento para la cabaña ganadera. De mantenerse la sequía y continuar la propagación de la plaga, las larvas podrían devorar las plantaciones de maíz y destruir los pastizales destinados a la alimentación diaria de las vacas y las novillas de la región.
Actuación de la Consejería de Medio Rural y anticipación técnica
Ante los avisos recibidos, la Consejería de Medio Rural y Política Agraria del Principado de Asturias, en colaboración directa con el Ayuntamiento de Valdés, ha iniciado las labores de control sobre el terreno. Los técnicos de la administración autonómica han comenzado a ejecutar medidas de contención destinadas a evitar la dispersión de las larvas hacia otros puntos del concejo valdesano.
La directora general de Ganadería y Sanidad Animal, Rocío Huerta, ha supervisado personalmente las áreas afectadas en Tineo y Valdés, precisando que este fenómeno biológico suele manifestarse con una periodicidad de dos o tres años, habiéndose registrado antecedentes similares en comunidades vecinas como Galicia. No obstante, la responsable autonómica ha subrayado que la aparición de este brote se ha producido de manera inusualmente temprana, ya que estas plagas suelen desarrollarse a finales del verano. El adelanto temporal del ciclo de las larvas se atribuye de forma directa al impacto de las altas temperaturas y las olas de calor sostenidas.
















