Tras el volcado de dispositivos y el análisis de redes sociales, el informe policial remitido al juez descarta el acoso como móvil. La familia, que apunta a problemas de salud mental derivados del entorno educativo, mantiene su intención de «llegar hasta el final».
La investigación policial sobre la muerte de la adolescente de 14 años en Benalmádena (Málaga) el pasado 15 de febrero ha dado un paso decisivo. Según han informado fuentes cercanas al caso, la Policía Nacional no ha hallado indicios de acoso escolar (bullying) tras analizar exhaustivamente el entorno digital y físico de la menor.
El informe, que ya ha sido puesto a disposición del juzgado encargado del caso, se basa en el volcado de contenido de todos los dispositivos informáticos de la víctima, así como en el examen de sus conversaciones en redes sociales y aplicaciones de mensajería como WhatsApp.
Conclusiones de la investigación técnica
Los agentes buscaban determinar si existía algún tipo de hostigamiento, dentro o fuera del centro escolar, que pudiera haber desencadenado el trágico desenlace en el complejo residencial Los Algarrobos. Sin embargo, los resultados han sido negativos:
- Dispositivos electrónicos: No se han encontrado mensajes o interacciones que apunten a una situación de acoso.
- Entorno escolar: La Consejería de Desarrollo Educativo ya había concluido su propia investigación interna, determinando que no existían alertas previas.
- Perfil de la menor: La consejera María del Carmen Castillo recordó este jueves que la joven era «una buena estudiante y delegada de su clase», subrayando que el centro no detectó ninguna anomalía.
La postura de la familia: «Justicia para nuestra hija»
A pesar de las conclusiones policiales y educativas, la familia de la menor mantiene una versión distinta. Desde el primer momento, los padres comunicaron a los agentes que la adolescente estaba en tratamiento por problemas de salud mental derivados, según su testimonio, del acoso que sufría en el instituto.
En un comunicado reciente, la familia ha expresado su inmenso dolor y su determinación de no detenerse:
«Nuestro único deseo es honrar su memoria y llegar hasta el final para que se haga justicia, porque ella se lo merece», reza el escrito, en el que describen a la joven como una niña «maravillosa, sensible y llena de luz».
Un caso bajo supervisión judicial
Aunque los informes técnicos de la Policía y la Junta de Andalucía coinciden en la ausencia de pruebas de acoso, el caso sigue bajo investigación judicial para esclarecer todas las circunstancias que rodearon el suceso del pasado 15 de febrero. Las autoridades y la familia han pedido prudencia y sensibilidad en el tratamiento de una información que afecta a una menor y a una familia en pleno proceso de duelo.




















