Cruz Roja implementa en catorce municipios el código internacional ColorADD, incorporando símbolos visuales a las banderas verde, amarilla y roja para garantizar la autonomía de los bañistas.
Santander — Mirar el color de la bandera antes de entrar al mar es un gesto rutinario para la mayoría de los usuarios de las playas, pero no para las personas que padecen daltonismo. Con el objetivo de eliminar esta barrera de seguridad, Cruz Roja ha implantado este verano en los arenales de Cantabria un nuevo sistema de señalización adaptado que permite identificar el estado del mar sin depender únicamente de la percepción del color.
La medida ya está operativa en los catorce municipios cántabros donde la entidad presta el servicio de salvamento y socorrismo, incluyendo playas emblemáticas como la de Los Peligros en Santander.
El código ColorADD: símbolos sobre los colores tradicionales
Las nuevas banderas conservan los tonos tradicionales (verde, amarillo y rojo), pero incorporan la iconografía del sistema ColorADD, un lenguaje visual universal diseñado específicamente para personas con afecciones en la visión cromática:
- Bandera amarilla (precaución): Incorpora una barra en diagonal.
- Bandera roja (prohibido el baño): Incluye un triángulo orientado hacia la izquierda.
- Bandera verde (baño permitido): Combina una barra en diagonal junto a un triángulo orientado hacia la derecha.
«Queremos que las personas con daltonismo tengan más autonomía y se sientan más integradas en la playa. Cuanto más integradores seamos, mejor», destaca Álvaro Fernández, portavoz de Cruz Roja en Cantabria, quien confía en que la iniciativa se extienda progresivamente al resto del litoral español.
Curiosidad entre los usuarios y respuesta a una afección común
La llegada de estas insignias ha generado un notable interés entre los veraneantes, quienes se acercan de forma habitual a los puestos de socorro para consultar el significado de los nuevos gráficos.
El daltonismo es una alteración genética hereditaria ligada al cromosoma X que dificulta la distinción de los colores, especialmente las gamas del rojo y del verde. Según los datos médicos, afecta a uno de cada doce hombres (8%), mientras que en el caso de las mujeres la prevalencia es de una de cada 200. Con esta integración simbólica, la señalización de emergencia en las playas da un paso clave para garantizar la seguridad de forma universal y no discriminatoria.
















