Tres amigos de Elgoibar protagonizaron una insólita y arriesgada travesía después de una noche de fiesta en Soraluze. Tras perder el último autobús, decidieron bajar varios kilómetros por el río Deba sobre un flotador con forma de unicornio, pero la aventura terminó antes de alcanzar su destino.
Tres jóvenes de Elgoibar se han convertido en protagonistas de uno de los vídeos más comentados en Gipuzkoa. Después de asistir a las fiestas de Soraluze y perder el último autobús de regreso, buscaron una alternativa tan llamativa como peligrosa: volver a casa navegando por el río Deba.
El grupo adquirió un flotador hinchable con forma de unicornio y se lanzó al agua con la intención de seguir el cauce hasta Elgoibar. Las imágenes de la improvisada expedición se difundieron rápidamente en redes sociales y terminaron llegando a medios de ámbito nacional.
Perdieron el último autobús y eligieron el río Deba
La peculiar aventura comenzó después de una noche de fiesta en Soraluze. Al comprobar que ya no podían regresar en autobús, los tres jóvenes decidieron utilizar el río como una vía de transporte improvisada.
Se introdujeron en el agua vestidos y colocaron sus teléfonos móviles, documentos y otras pertenencias en bolsas de plástico para evitar que se mojaran.
Su objetivo era alcanzar Elgoibar siguiendo el cauce del Deba, un trayecto de varios kilómetros en el que debían enfrentarse a presas, rocas, zonas profundas y tramos de corriente.
Un unicornio hinchable como embarcación
El elemento que convirtió la historia en un fenómeno viral fue el enorme flotador con forma de unicornio utilizado por el grupo.
En las grabaciones se observa a los jóvenes avanzando con dificultades por el río, bajando pequeños desniveles y tratando de esquivar los obstáculos que encontraban en el cauce.
Su paso no pasó inadvertido para los vecinos, que contemplaron sorprendidos cómo la singular embarcación avanzaba río abajo. Algunos de los testigos reaccionaron con humor, aunque las imágenes también evidenciaron el peligro de la iniciativa.
La travesía terminó en Maltzaga
Los jóvenes no consiguieron completar el recorrido hasta Elgoibar. La expedición terminó en la zona de Maltzaga, donde abandonaron el río después de que el flotador dejara de ser útil para continuar.
Las informaciones publicadas no coinciden completamente sobre la distancia recorrida: algunos medios sitúan la travesía por encima de los cinco kilómetros, mientras fuentes locales señalan que recorrieron alrededor de tres kilómetros desde el punto de partida. Por ello, lo confirmado es que avanzaron varios kilómetros, pero no completaron el trayecto previsto.
Los tres jóvenes salieron ilesos y su aventura terminó sin consecuencias personales graves conocidas.
El vídeo se hace viral en redes sociales
Las imágenes comenzaron a circular por perfiles locales y rápidamente superaron el ámbito de la comarca de Debabarrena.
El vídeo llamó la atención por la combinación de improvisación, humor y riesgo: tres personas completamente vestidas, varias bolsas para proteger sus pertenencias y un unicornio hinchable descendiendo por el río.
La historia fue recogida posteriormente por diferentes cadenas y medios digitales, convirtiendo a sus protagonistas en los navegantes más famosos de la zona durante unas horas.
Una aventura viral, pero también peligrosa
Aunque el episodio terminó sin daños personales, recorrer un río con un flotador recreativo entraña riesgos importantes.
El cauce del Deba presenta presas, rocas, corrientes y cambios de profundidad. Un hinchable de playa no ofrece estabilidad, control de dirección ni protección frente a impactos o vuelcos.
Las imágenes muestran que los jóvenes tuvieron que superar varios obstáculos y atravesar zonas con espuma y desniveles. La ausencia de equipamiento de seguridad convirtió la travesía en una decisión especialmente arriesgada.
La anécdota terminó convirtiéndose en una historia viral, pero podría haber tenido un desenlace muy diferente. Ante la pérdida del último transporte público, la opción segura es buscar un taxi, solicitar ayuda a una persona de confianza o esperar al siguiente servicio en un lugar protegido.
















