El presidente de la asociación vecinal, Rafael García, denuncia el abandono de la barriada y reclama patrullas a pie, formación juvenil y una reunión de urgencia con las autoridades.
La tranquilidad en la periferia de Ceuta sigue siendo una asignatura pendiente. Tras el trágico asesinato a tiros de un joven en la barriada del Príncipe hace apenas unos días, el malestar se ha extendido con fuerza a la vecina Loma Colmenar. Según informa el diario El Pueblo de Ceuta, el presidente de la asociación de vecinos, Rafael García, ha lanzado un SOS a las instituciones ante lo que considera una situación de inseguridad «insostenible» que va mucho más allá de hechos puntuales.
Una convivencia marcada por el descontrol
García ha sido tajante al describir la realidad diaria de la barriada, denunciando una sensación de impunidad en las calles. Entre las quejas principales destacan:
- Conducción temeraria: Motocicletas circulando a gran velocidad y realizando maniobras peligrosas («caballitos») en mitad del barrio.
- Falta de criterio policial: El representante vecinal critica que la presión se ejerza sobre «padres de familia» mientras que quienes realmente alteran la convivencia no reciben el mismo control.
- Ausencia de cercanía: Se reclama la figura de la policía de barrio que patrulle a pie, y no solo controles estáticos en las entradas y salidas de la zona.
El foco en la raíz: juventud y falta de recursos
Para el movimiento vecinal, la seguridad no se resuelve únicamente con más agentes. García vincula la deriva actual a una grave carencia de infraestructuras y alternativas para los más jóvenes. «Vemos a niños de siete u ocho años fumando; es una cadena que deriva en drogas, tiroteos y ruina», advirtió con dureza en declaraciones recogidas por El Pueblo de Ceuta.
Desde la asociación se exige la puesta en marcha inmediata de:
- Talleres y formación: Programas específicos para sacar a los menores de la calle.
- Inversión social: Reactivación de planes antidroga y actividades deportivas que quedaron «en el aire» tras reuniones institucionales mantenidas hace meses.
- Coordinación real: Una mesa de trabajo urgente entre la Ciudad, la Delegación del Gobierno y los cuerpos policiales (Local y Nacional).
Un puente que se siente ignorado
Rafael García recordó que los presidentes de las barriadas actúan como un puente gratuito y voluntario entre la Administración y los vecinos, pero lamentó que, a día de hoy, resulte «incomprensible» que no se haya producido un encuentro para abordar la crisis actual.
Con el dolor todavía reciente por el crimen en el Príncipe y en pleno mes de Ramadán, el mensaje de Loma Colmenar es claro: si no hay una intervención conjunta y preventiva de inmediato, la situación de la periferia seguirá degradándose.




















