El ministro del Interior responde con dureza al PP en el Congreso, acusando a la oposición de «instrumentalizar el dolor de las víctimas», mientras el PP le reprocha su ausencia en el funeral y la falta de medios contra el narcotráfico.
MADRID – En una tensa sesión de control al Gobierno en el Congreso de los Diputados, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha negado categóricamente que la muerte de los dos guardias civiles el pasado 8 de mayo en aguas de Huelva constituya un «asesinato». Frente a los reproches de la oposición, el ministro ha zanjado que se trató de una «muerte en acto de servicio» provocada por un accidente accidental entre dos patrulleras del propio instituto armado.
El suceso ocurrió a 80 millas náuticas de la costa onubense durante un operativo contra el narcotráfico, cuando dos embarcaciones de la Guardia Civil colisionaron entre sí en plena persecución de una narcolancha. El choque causó la muerte instantánea de un agente, mientras que el segundo falleció de camino al hospital.
Un escenario distinto al de Barbate
En respuesta a la pregunta formulada por la diputada del Partido Popular, Cuca Gamarra, Marlaska ha querido marcar distancias con la tragedia ocurrida en el puerto de Barbate (Cádiz) en febrero de 2024, donde dos agentes murieron al ser embestidos intencionadamente por los narcotraficantes. Según el ministro, el siniestro de Huelva «no tiene las mismas características» y ha acusado al PP de:
«Instrumentalizar el dolor de las víctimas llamando asesinato a lo que, realmente desde un punto de vista jurídico, no es un asesinato».
Asimismo, el titular de Interior ha defendido la gestión del Ejecutivo asegurando que, a diferencia de lo ocurrido en el pasado, en este operativo los agentes contaban con «una de las patrulleras más avanzadas en la lucha contra el narcotráfico», sacando pecho por el incremento de las inversiones en medios materiales, nuevas embarcaciones y autoprotección.
El PP afea al ministro su ausencia en el funeral
La réplica de la oposición no se ha hecho esperar. Cuca Gamarra ha calificado de «absolutamente inexplicable» que Marlaska no asistiera al funeral de los agentes al día siguiente de la tragedia para arropar a las familias y compañeros. «Con su ausencia, el que estaba ausente era el Estado al que sirvieron», ha sentenciado la diputada popular.
Como contrapropuesta, Gamarra ha anunciado que si el PP llega al Gobierno:
- Aprobará de forma inmediata la declaración de profesión de riesgo para la Policía Nacional y la Guardia Civil.
- Reformará el protocolo de seguridad para que los agentes puedan utilizar sus armas en defensa propia de manera efectiva.
Denuncias de inacción ante el narcotráfico
Por su parte, el portavoz del PP, Borja Sémper, se ha sumado a las críticas afirmando que el Gobierno se encuentra «bloqueado e incapaz» ante un crimen organizado que «crece y se fortalece». Sémper ha denunciado especialmente el desmantelamiento de la unidad de élite OCON-Sur, que asegura ofrecía «resultados extraordinarios», y se ha comprometido a reinstaurarla y a endurecer el Código Penal si su formación alcanza el poder.
Marlaska ha cerrado el debate rechazando los ataques de la bancada popular, reprochándoles el «empeoramiento de las condiciones laborales» que sufrieron las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado durante los anteriores gobiernos del PP.















