Las Fuerzas Armadas Reales rescataron a los ocupantes de una embarcación en el extremo sur del Sáhara Occidental. El flujo migratorio por la vía atlántica registra un descenso notable en el último año, con una caída del 62% en las llegadas a las islas.
Las autoridades marroquíes han informado del rescate de 189 personas de origen subsahariano que navegaban a la deriva frente a las costas de Dajla. La embarcación, interceptada este lunes, tenía como objetivo alcanzar las Islas Canarias a través de una de las rutas migratorias más peligrosas del mundo.
Según el comunicado emitido por las Fuerzas Armadas Reales, varios de los ocupantes presentaban problemas de salud y tuvieron que recibir primeros auxilios en alta mar antes de ser trasladados al puerto. Una vez en tierra, los migrantes fueron puestos a disposición de la Gendarmería Real para iniciar los trámites de identificación y repatriación, así como para investigar la posible implicación de redes de tráfico de personas.
Radiografía de la ruta atlántica en 2026
A pesar de incidentes como este, las estadísticas oficiales de 2025 muestran una tendencia a la baja en la presión migratoria hacia el archipiélago canario:
- Descenso general: España cerró 2025 con 36.775 llegadas irregulares, un 42,6% menos que el año anterior.
- Impacto en Canarias: La caída ha sido especialmente drástica en las islas, con 17.778 llegadas (un descenso del 62% respecto a 2024).
- Perfil del migrante: La mayoría de las personas que utilizan esta vía proceden de Mali, Senegal y Guinea, países marcados por la inestabilidad política y económica.
El derecho de asilo: una realidad tras la travesía
Los datos de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) subrayan que el fenómeno migratorio en esta zona tiene una fuerte vertiente de protección internacional. Entre el 70% y el 80% de quienes logran llegar a las costas españolas solicitan asilo político, alegando que huyen de conflictos armados, persecuciones o violaciones sistemáticas de los derechos humanos en sus países de origen.
La colaboración entre Marruecos y España en materia de vigilancia fronteriza sigue siendo el factor clave que explica la reducción de las cifras en el último balance anual, aunque el drama humano persiste en las aguas del Atlántico.




















