El ministro de Transportes rechaza dimitir ante la presión de la oposición, mientras el Gobierno aprueba ayudas para los damnificados y Adif afronta una convocatoria de huelga para el 17 de noviembre.
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MADRID.— El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha comparecido este martes ante la Diputación Permanente del Congreso de los Diputados para dar explicaciones sobre el grave accidente ferroviario ocurrido en Urda (Toledo), que se ha cobrado la vida de 69 personas y ha dejado cerca de 200 heridos, de los cuales 40 continúan ingresados en el hospital. Durante su intervención, Puente ha defendido firmemente la seguridad del corredor y ha rechazado rotundamente que la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla sea una infraestructura «abandonada ni olvidada», recordando el plan de renovación en marcha dotado con 780 millones de euros.
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El titular de Transportes ha descartado presentar su dimisión asegurando que no ha tomado ni dejado de tomar «ninguna decisión que haya contribuido a causar daño». Sin embargo, su comparecencia se produce en un clima de alta tensión política, con PP, Vox, PNV y Junts —fuerzas que suman 35 de los 69 escaños de la Diputación Permanente— exigiendo de forma unánime su salida del Ministerio.
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Los detalles del siniestro
Durante la reconstrucción de los hechos, el ministro ha detallado la secuencia de fallos y comunicaciones que precedieron a la colisión. Según ha relatado, el centro de control de Adif en Atocha autorizó al tren AVE implicado en la colisión a reanudar la circulación en marcha normal a pesar de la caída previa del sistema de seguridad LZB y de que, más adelante en la misma vía, se encontraba detenido un convoy de Iryo. El AVE llegó a recorrer unos 25 kilómetros a una velocidad superior a los 160 km/h hasta impactar con la parte trasera del Iryo a las 8:53 horas.
Asimismo, se ha conocido que la maquinista del tren Iryo contactó con Adif ocho minutos después del siniestro para solicitar de urgencia el corte de tensión en la línea, ante el temor de que su propio convoy estuviera invadiendo la vía contigua tras el impacto.
Medidas del Gobierno y tensión sindical
Ante la dimensión de la tragedia, el Consejo de Ministros ha aprobado un paquete de ayudas urgentes destinado a las víctimas y a sus familiares. De igual manera, el Ejecutivo ha anunciado que procederá a reducir de manera temporal las frecuencias de tráfico en la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla mientras se esclarecen los hechos y se garantizan los estándares operativos.
Por su parte, la gestión de la crisis ha desencadenado una fuerte respuesta interna en la compañía de infraestructuras. El comité de empresa de Adif ha acordado la convocatoria de una jornada de huelga para el próximo 17 de noviembre en protesta por la situación de la seguridad en la red ferroviaria, si bien la formalización del paro aún no se ha hecho efectiva. Paralelamente, Adif ha anunciado que blindará el descanso de los controladores de tráfico ferroviario para asegurar la atención operativa durante los periodos de mayor densidad de circulación.













