La Princesa Leonor se convirtió ayer en la gran protagonista de la Pascua Militar, coincidiendo por primera vez en uniforme con su padre, el Rey Felipe VI, y mostrando su preparación como futura Mando Supremo de las Fuerzas Armadas.
Leonor descendió del vehículo que la llevó al Palacio Real, se colocó el gorro de plato y los guantes, y se puso firme para escuchar el himno de España. En la saleta Gasparini, saludó personalmente a cerca de 200 militares, mencionando a cada uno por su rango, reflejando así los seis últimos meses de los tres años de formación que la preparan para asumir, en el futuro, el mando de las Fuerzas Armadas.
Actualmente, la Princesa cursa el cuarto año en la Academia General del Aire en San Javier, donde combina instrucción teórica y práctica como piloto. Antes, realizó su formación inicial en la Academia General Militar de Zaragoza y profundizó en navegación en la Escuela Naval de Marín, completando un crucero de instrucción a bordo del Juan Sebastián de Elcano.
Durante la ceremonia, el Rey Felipe VI resaltó que la formación militar de Leonor le permitirá comprender “el compromiso y el sentido del deber, la brújula moral de la vida militar”, y aseguró que esto la prepara para servir plenamente a sus compañeros y a España como futura Reina y Mando Supremo.
Por su parte, la ministra de Defensa, Margarita Robles, destacó la relevancia del ejemplo de Leonor como mujer en las Fuerzas Armadas y en la sociedad. “Alteza, sois la representación de una generación de jóvenes que saben que la vocación de servicio es la mayor realización personal”, afirmó, subrayando la importancia de la igualdad y del protagonismo femenino en la paz y la convivencia mundial.
La Pascua Militar de este año consolidó a Leonor como una heredera que combina disciplina, preparación y liderazgo, proyectando un futuro en el que el uniforme y el compromiso con la sociedad se entrelazan de manera ejemplar.


















