El presidente del Gobierno rompe su silencio tras el procesamiento de Begoña Gómez durante su visita oficial a China, donde se ha reunido con Xi Jinping para firmar una decena de acuerdos comerciales
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha valorado este martes, 14 de abril, la situación judicial de su esposa, Begoña Gómez, tras el anuncio de su procesamiento por parte del juez Juan Carlos Peinado este pasado lunes. La respuesta, esperada con expectación por la opinión pública española, se ha producido en el marco de una rueda de prensa en Pekín, ciudad donde el jefe del Ejecutivo se encuentra realizando una visita oficial de alto nivel. Sánchez, que previamente mantuvo un encuentro con el presidente chino, Xi Jinping, en el Gran Palacio del Pueblo, ha apelado a la calma y ha mostrado su confianza en el sistema judicial.
Reacción al procesamiento de Begoña Gómez
Preguntado de forma directa por la decisión del magistrado Peinado, el presidente ha mantenido un tono sobrio y conciso. «Pido a la Justicia que haga justicia», ha señalado Sánchez ante los medios de comunicación desplazados a la capital china. El líder del Ejecutivo ha evitado profundizar en los detalles del proceso judicial, limitándose a añadir que está «convencido de que el tiempo pondrá a todos y todo en su sitio».
Ante la insistencia de los periodistas en rondas posteriores de preguntas, el presidente se ha negado a ampliar su declaración sobre el entorno de su esposa. «Ya he contestado» y «no tengo que decir nada más», ha zanjado de forma rotunda para dar por finalizado el asunto y centrar la atención en la agenda internacional de la delegación española.
Relaciones bilaterales con China y multilateralismo
Más allá de la actualidad judicial en España, la comparecencia ha servido para desgranar los resultados del encuentro con Xi Jinping. Sánchez ha anunciado la firma de una decena de acuerdos orientados a corregir lo que ha calificado como un «desequilibrio comercial excesivo» entre España y la potencia asiática. En clave geopolítica, el presidente español ha defendido que está «en el interés de España y la Unión Europea estrechar lazos con China» bajo una relación basada en el respeto y el espíritu pragmático.
Durante el turno de preguntas, Sánchez ha coincidido con el mandatario chino en que el derecho internacional está siendo «gravemente socavado» y ha reafirmado que España no tiene problemas en estar «del lado correcto de la historia» defendiendo la legalidad frente a quienes la vulneran. En este sentido, ha vuelto a condenar los ataques en Líbano y ha discutido con el presidente chino las tensiones en Gaza, Irán y Ucrania.
Regularización de migrantes en España
En otro orden de cosas, el presidente se ha referido al proceso de regularización de personas migrantes que el Consejo de Ministros aprueba precisamente este martes. Sánchez ha defendido la medida alegando que ha sido una demanda de diversos sectores sociales, incluyendo la patronal —que requiere mano de obra— y la Iglesia. Según el jefe del Ejecutivo, la inmigración está contribuyendo de forma «muy positiva» al crecimiento económico y a la sostenibilidad del sistema público de pensiones, contando con el aval de operadores económicos, sociales y religiosos.




















