El responsable de una conocida sala madrileña revela en un vídeo que el sector del ocio nocturno puede aceptar la ayuda de 400 euros del Gobierno, permitiendo a los usuarios sufragar el acceso al local e incluso el coste de botellas.
El Bono Cultural Joven, la ayuda directa de 400 euros destinada a quienes alcanzan la mayoría de edad para fomentar el acceso a productos y actividades culturales, se encuentra en el centro de la controversia. La polémica ha estallado tras la difusión de un vídeo en YouTube protagonizado por Rafa Muñoz de la Cámara, CEO de Jowke Club, en el que se muestra cómo varios jóvenes utilizan esta tarjeta para acceder a una discoteca y costear servicios de consumo en el interior.
El uso del bono en el ocio nocturno
En las imágenes publicadas, el directivo de la sala madrileña explica el procedimiento para aceptar este método de pago ante las dudas de su propio personal. «La gente no sabe que también se puede gastar en ocio, como salir de fiesta. Si tienes una discoteca, sabes que puedes coger el Bono Cultural Joven», afirma Muñoz de la Cámara. En el vídeo, un grupo de seis jóvenes confirma disponer de un saldo superior a los 150 euros en sus tarjetas para emplearlos en la entrada y en reservados con botella.
La normativa del Ministerio de Cultura establece una división específica para los 400 euros del bono: 200 euros para artes en vivo y patrimonio, 100 euros para productos físicos y 100 euros para consumo digital. Es en el primer apartado, destinado originalmente a teatro, museos, conciertos o festivales, donde se incluiría el acceso a las discotecas como parte de las actividades de ocio cultural.
Requisitos y división del gasto
El responsable de Jowke Club justifica la aceptación de esta ayuda estatal bajo la premisa de que los ciudadanos deben recuperar los impuestos abonados: «Ya que pagamos impuestos, que vuelvan otra vez de vuelta», sentencia. Para ser beneficiario de esta prestación, el usuario debe cumplir requisitos estrictos, como haber cumplido 18 años durante el ejercicio actual y poseer la nacionalidad española, residencia legal, o ser solicitante de asilo o ex tutelado.
El desglose oficial del Ministerio permite los siguientes consumos:
• 200 euros (Artes en vivo): Entradas a espectáculos, museos y conciertos. Bajo este epígrafe se ampara el acceso a locales de ocio nocturno.
• 100 euros (Productos físicos): Compra de libros, prensa, videojuegos o discos.
• 100 euros (Consumo digital): Suscripciones a plataformas, prensa digital o libros electrónicos.
La noticia ha generado un intenso debate en redes sociales sobre la idoneidad de que una ayuda concebida para la promoción de la cultura sea utilizada para financiar el consumo de alcohol o el acceso a salas de fiesta, reabriendo la discusión sobre los límites y la supervisión del gasto público en este programa joven.



















