Desde el pasado 1 de enero de 2026, la baliza V16 conectada (geolocalizable) es el único dispositivo legal para señalizar averías o accidentes en carretera, sustituyendo definitivamente a los triángulos. Sin embargo, el inicio del año ha traído consigo una fuerte controversia en redes sociales debido a un documento difundido por la asociación Policías por la Libertad, que promete ayudar a los conductores a «evitar las sanciones».
¿Qué es exactamente este documento?
Se trata de un modelo de alegaciones en formato PDF publicado en la web de la citada asociación. Es importante aclarar que no es un salvoconducto ni una autorización oficial. El texto es un escrito jurídico tipo que los ciudadanos pueden utilizar para recurrir una multa una vez recibida, basándose en los siguientes puntos:
• Cuestionamiento técnico: Pone en duda la eficacia de la geolocalización frente a los sistemas tradicionales.
• Argumentos jurídicos: Critica la medida por considerarla desproporcionada y plantea dudas sobre el encaje de la regulación actual.
• Defensa de los triángulos: El texto argumenta la utilidad de la preseñalización física frente a la digital.
¿Tiene efectos reales ante un agente?
La respuesta corta es no. El hecho de llevar este documento en la guantera no impide que un agente de la Guardia Civil o de las policías locales interponga una denuncia si comprueba que el vehículo no dispone de la baliza homologada.
La utilidad del recurso reside exclusivamente en la fase administrativa posterior, proporcionando una estructura legal para intentar que la multa sea anulada, aunque su éxito dependerá totalmente del criterio de la administración o de un juez en última instancia.
Multas y el «periodo de gracia» de la DGT
La normativa es clara: no disponer de la baliza V16 conectada se considera una infracción leve y conlleva una sanción económica de 80 euros (sin pérdida de puntos).
A pesar de la obligatoriedad, el director de la DGT, Pere Navarro, anunció a finales de 2025 que los agentes mantendrían una actitud de «flexibilidad» durante las primeras semanas. El objetivo inicial es informar y concienciar a los conductores antes de pasar a una fase de sanción sistemática, aunque no se ha especificado una fecha exacta para el fin de este margen de cortesía.


















