Gideon Saar vincula al presidente del Gobierno español con los regímenes de Irán y Venezuela, cuestionando su posición tras la caída del ayatolá y la captura de Nicolás Maduro.
JERUSALÉN – La tensión entre los gobiernos de Israel y España ha escalado este martes a un nivel de confrontación personal. El ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar, ha lanzado una nueva ofensiva verbal contra Pedro Sánchez, utilizando la reciente muerte del ayatolá Ali Jameneí en un ataque en Irán para ridiculizar la política exterior del Ejecutivo español.
A través de un mensaje en la red social X, Saar ha arremetido contra el presidente español con un tono cargado de sarcasmo:
«En enero le quitaron a Sánchez a Maduro. Ahora le han quitado a Jameneí. ¿Qué hará ahora el pobre Sánchez?«, reza la publicación del jefe de la diplomacia israelí.
El mensaje incluye dos fotografías impactantes: una del cuerpo de Jameneí y otra de Nicolás Maduro tras ser capturado por las autoridades estadounidenses el pasado mes de enero. Con esta comparativa, Israel busca retratar a Sánchez como un líder que se ha quedado «huérfano» de aliados en el eje de resistencia contra Occidente.
El trasfondo: el bloqueo de las bases militares
Este ataque no es un hecho aislado, sino que responde a la negativa de España de permitir que Estados Unidos utilice las bases militares en suelo español (Rota y Morón) para sus operaciones ofensivas contra Irán. Esta decisión fue celebrada públicamente por la embajada iraní en Madrid, lo que sirvió de munición para que Saar cuestionara ayer mismo si Sánchez se encuentra en el «lado correcto de la historia».
«Primero Hamás le agradece a Sánchez. Después los hutíes. Ahora Irán. ¿Eso es estar en el lado correcto?», insistió el ministro israelí, subrayando la profunda brecha que separa actualmente a Madrid y Jerusalén.
Un nuevo escenario geopolítico
La muerte de Jameneí y la detención de Maduro en este arranque de 2026 han alterado el equilibrio de poder global. Israel, envalentonado por estos cambios, está señalando directamente a los gobiernos europeos que, como el de España, han defendido el derecho internacional y la vía diplomática por encima de la intervención militar directa.



















