La ganadora de la edición de 2011 viaja a Honduras tras poner un límite estricto con su melena ante la prueba de ‘La mesa de las tentaciones’ y confiesa en sus redes que afronta el reto para superar una «asignatura pendiente»
La nueva edición de ‘Supervivientes: All Stars’ ultima los preparativos para su inminente arranque en la escaleta televisiva. Los concursantes seleccionados para esta entrega —todos ellos figuras destacadas de ediciones anteriores del programa— han emprendido ya el viaje hacia Honduras con vistas al estreno oficial del certamen, programado para este próximo jueves 10 de septiembre, fecha en la que volverá a encenderse la palapa en el escenario caribeño. A última hora de la tarde del pasado domingo, la expedición de participantes se dejó ver en las instalaciones del aeropuerto de Madrid-Barajas antes de acceder al avión que los trasladaría hacia el Mar Caribe. Entre los aventureros se encontraba Rosa Benito, quien reveló ante los medios de comunicación la existencia de una condición irrenunciable para formalizar su regreso al formato.
La negativa rotunda a ‘La mesa de las tentaciones’: «Yo soy como Sansón»
El desarrollo del concurso someterá a los participantes a exigentes pruebas físicas y a un régimen de convivencia condicionado por el hambre, las inclemencias meteorológicas y el aislamiento de sus entornos familiares. Dentro de la dinámica habitual del espacio, se contempla la ejecución de retos específicos como ‘La mesa de las tentaciones’, una dinámica tradicional en la que los concursantes deben decidir si sacrifican su aspecto físico —con cortes de pelo o rapados al cero, como ocurriera en ediciones anteriores con Anita Williams o Iván González— a cambio de recompensas alimenticias o mensajes de sus allegados.
Ante esta posibilidad, la que fuera cuñada de Rocío Jurado ha fijado una postura tajante. Preguntada por los reporteros gráficos en el aeropuerto madrileño sobre si accedería a alterar su melena por un incentivo del programa o por la visita de un familiar, la colaboradora respondió de forma contundente: «Por nada del mundo». En este sentido, rehusó ceder su cabello incluso ante la opción de reencontrarse con sus seres queridos en la isla («Ya los veré»), argumentando sus motivos antes de cruzar el control de seguridad: «Yo soy muy valiente para lo que queráis, pero no para el pelo, porque yo soy como Sansón».
Quince años de su triunfo en 2011 y el respaldo de su entorno familiar
El regreso de Rosa Benito a la geografía hondureña coincide con el 15º aniversario de su victoria en ‘Supervivientes 2011’. En esta segunda incursión en el formato de aventura, la cobertura y defensa de su participación en las galas de plató correrá a cargo de su hija, Rosario Mohedano, y de su hermana.
Horas antes de subir al avión, la propia protagonista difundió un mensaje a través de sus perfiles en redes sociales para exponer los motivos emocionales que la han llevado a aceptar la propuesta de la productora. En su publicación, la colaboradora reconoció la coexistencia de temor e ilusión ante el reto de saldar un aspecto inconcluso de su anterior etapa en el concurso.
«¡Volvemos! También quiero que sepáis que tengo mucho MIEDO, pero también una ILUSIÓN INMENSA; ¡lo quiero disfrutar, quiero vivirlo a tope! No sé cuánto duraré en esta loca y preciosa aventura (lo que Dios quiera), pero lo que sí sé es que el tiempo que esté fuera de mi casa pasaré buenos y malos ratos, pero lo dicho… tengo una asignatura pendiente y quiero vivirla nuevamente. A los que se alegran, GRACIAS. Y a los que no, GRACIAS también», dejó escrito la concursante antes de iniciar la convivencia en el entorno caribeño.








