Un nuevo ataque masivo de Rusia contra la infraestructura energética de Ucrania dejó este martes a parte de Kiev sin electricidad, agua ni calefacción, cuando las temperaturas en la ciudad alcanzan los 13 grados bajo cero.
Según informaron el alcalde, Vitali Klichkó, y el jefe de la administración militar de la región capitalina, Timur Tkachenko, la orilla oriental del río Dniéper, que divide la ciudad, fue la más afectada. Un total de 5.635 bloques de viviendas quedaron sin calefacción, muchos de ellos recién restaurados tras el ataque del pasado viernes que también había interrumpido el suministro.
Klichkó agregó que la zona oriental de Kiev permanece sin suministro de agua debido al bombardeo. La Fuerza Aérea ucraniana informó en su canal de Telegram que drones y misiles balísticos se dirigieron a la capital en las primeras horas de la madrugada, antes de que se difundieran los balances oficiales.
Este es el tercer ataque masivo en diez días contra la infraestructura energética de Kiev, tras los bombardeos del 9 y del 16 de enero, que dejaron sin luz y calefacción a buena parte de la ciudad durante varios días en medio de una ola de frío intenso.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, había advertido que Rusia planeaba nuevos ataques para agravar la crisis energética durante el invierno. En respuesta, Ucrania recibió la semana pasada un importante lote de misiles antiaéreos para reforzar sus defensas y minimizar los daños de futuras ofensivas.




















