Salvador Nasralla, popular periodista y candidato presidencial por el Partido Liberal de Honduras, afirmó este miércoles que “la mayoría del pueblo votó por mí”, mientras el recuento de votos de las elecciones presidenciales avanza lentamente y mantiene al país en un clima de incertidumbre política.
Nasralla, quien remontó una desventaja inicial, lidera con una diferencia de menos de 16.000 votos (0,63%) frente a su rival, Nasry Asfura, del Partido Nacional (PN). Con aproximadamente el 80% de las actas escrutadas, el candidato liberal se muestra confiado, aunque advierte sobre posibles irregularidades en el proceso: “Han activado al equipo que me hizo fraude en 2017. La única cosa que puede suceder es que hagan fraude con el llamado escrutinio especial”, explicó.
El periodista aseguró que su ventaja principal proviene del departamento de Cortés, donde San Pedro Sula y sus alrededores le habrían otorgado 220.000 votos por encima del PN. Sin embargo, reconoció que departamentos más pobres, como Lempira, Copán y Santa Bárbara, han votado tradicionalmente a favor del PN debido a ayudas económicas vinculadas a la gestión del expresidente Juan Orlando Hernández, recientemente indultado por Estados Unidos tras una condena de 45 años por narcotráfico.
Nasralla se declaró centroderecha y proempresa privada, con un enfoque en la creación de empleo y la autosuficiencia alimentaria: “La única forma de sacar a la gente de la pobreza es dándole trabajo. Queremos desarrollar el campo y construir las carreteras que no se han construido”, señaló.
El candidato también expresó su reconocimiento al papel de Estados Unidos en la economía hondureña, que representa la principal fuente de remesas y comercio para el país: “Treinta y cinco millones diarios de dólares ingresan al país a través de las remesas de los compatriotas”, subrayó.
A pesar de que Nasralla se perfila como ganador, advirtió que podría enfrentar un Congreso dominado por la derecha, lo que complicaría la aprobación de sus políticas. Mientras tanto, miles de hondureños esperan los resultados oficiales, y el Consejo Nacional Electoral (CNE) tiene hasta 30 días para declarar al ganador definitivo.
Nasralla concluyó enfatizando su principal objetivo como futuro presidente: combatir la pobreza y mejorar la calidad de vida en un país rico en recursos naturales, pero con altos niveles de pobreza: “Este es un paraíso terrenal, pero siete de cada diez personas son pobres. Quiero permitir el cultivo de alimentos y dar a la gente la vida que merece”.




















