El santoral católico conmemora hoy, 4 de enero, a dos figuras que, en épocas muy distintas, centraron su vida en la experiencia profunda del amor de Dios. Por un lado, la gran mística medieval Santa Ángela de Foligno y, por otro, el español San Manuel González, conocido como el «Apóstol de los Sagrarios Abandonados».
Santa Ángela de Foligno
Ángela de Foligno (1248-1309) fue una religiosa italiana perteneciente a la Tercera Orden de San Francisco. Su vida es un testimonio de conversión radical y profundidad espiritual.
- Conversión: Tras llevar una vida acomodada y mundana, una serie de catástrofes naturales y la pérdida de su familia la llevaron a una transformación total. Vendió sus bienes, repartió el dinero entre los pobres y se entregó a la oración.
- Misticismo: Es conocida como la «Maestra de los Teólogos» por sus escritos, en los que describe con gran precisión sus experiencias de unión con Dios y la pasión de Cristo. Sus visiones fueron recopiladas por su confesor en el famoso «Libro de la vida».
- Legado: Sus enseñanzas sobre la humildad y el amor desinteresado influyeron en grandes santos posteriores, como Santa Teresa de Jesús o San Francisco de Sales. Fue canonizada por el Papa Francisco en 2013.
San Manuel González García
San Manuel González (1877-1940) fue un obispo español, nacido en Sevilla, cuya labor pastoral dejó una huella imborrable en la diócesis de Málaga y de Palencia.
- El Apóstol de los Sagrarios: Al inicio de su sacerdocio, en una parroquia de Huelva, encontró un sagrario abandonado y lleno de polvo. Esa experiencia marcó su misión: promover la devoción a la Eucaristía y evitar que Jesús estuviera «solo» en los sagrarios del mundo.
- Fundaciones: Fundó la Unión Eucarística Reparadora y la congregación de las Misioneras Eucarísticas de Nazaret.
- Canonización: Fue canonizado en 2016 por el Papa Francisco, quien destacó su compromiso con la educación de los niños pobres y su amor por la presencia real de Cristo.
Otros santos que se celebran el 4 de enero
Junto a estas figuras, la Iglesia recuerda en esta jornada a otros testigos de la fe:
- Santa Isabel Ana Seton: La primera persona nacida en Estados Unidos en ser canonizada. Fundó la primera escuela católica gratuita en su país y la congregación de las Hermanas de la Caridad de San José.
- San Rigoberto de Reims, obispo: Obispo francés del siglo VIII que sufrió el destierro por mantenerse fiel a sus principios frente al poder político de Carlos Martel. Fue conocido por su paciencia y su vida de oración.
- San Ferreol de Uzès, obispo: Obispo del siglo VI en el sur de Francia, recordado por su labor de auxilio a los pobres y por su esfuerzo en la formación de su clero.
- San Cayo, mártir: Mártir de los primeros siglos que, según la tradición, fue arrojado al mar por su confesión cristiana.
Beatos
- Beata Cristiana de Santa Cruz: Fundadora de un monasterio agustino en Italia en el siglo XIII, destacada por su humildad y espíritu de penitencia.
- Beato Tomás Plumtree: Sacerdote inglés martirizado en el siglo XVI por su lealtad a la Iglesia católica durante el reinado de Isabel I.

















